FELIZ DIA DE LAS MADRES
Odilon Redon (1840-1916), Vase de fleurs des champs, vers 1900-1905, pastel sur papier, 81,5 x 60 cm.
“Me dije que uno escribe siempre sobre el cuerpo muerto del mundo y también sobre el cuerpo muerto del amor. Que es en los estados de ausencia donde se hunde el escrito, no para reemplazar nada de lo que ha sido vivido o supuestamente ha sido, sino para consignar el desierto que ha dejado."
Marguerite Duras
Este domingo es el día de las madres. Habrá flores, postales, publicaciones bonitas. Pero nada de eso cambia la vida de una madre cubana.
Una madre cubana no necesita un ramo de flores. Necesita que su hijo no tenga que irse del país para tener futuro. Necesita que no tenga que cruzar el mar en una lancha improvisada buscando lo que aquí no encuentra.
Hay madres que tienen a sus hijos lejos. En Estados Unidos, España, cualquier rincón del mundo. Las llaman por teléfono, las ven por una pantalla, pero no pueden abrazarlas cuando el día pesa. No pueden ver crecer a sus nietos más que en fotos.
Hay otras. Las que perdieron a sus hijos en el mar. En una balsa, en una lancha, en un bote que nunca llegó. Las que esperan una llamada que no va a sonar. Las que miran el horizonte buscando una señal que saben que no va a llegar.
Y también están las que se fueron. Las madres que tuvieron que emigrar y dejar a sus hijos aquí, con un abuelo, una hermana, un vecino. Las que trabajan de sol a sol en otro país para mandarles dinero, para que no les falte lo básico. Las que los ven crecer a través de una videollamada, las que se pierden los cumpleaños, las que no pueden secar una lágrima en persona. A esas madres también les duele. También extrañan. También son madres.
Una madre cubana necesita que la comida alcance hasta fin de mes sin hacer malabares. Necesita una noche entera de sueño sin despertarse con un apagón o con la cabeza dando vueltas en la oscuridad. Necesita que su salario valga algo. Necesita que el país no le robe los sueños a los hijos.
No hay flor que alivie eso.
El mejor regalo sería un país donde los hijos puedan quedarse sin miedo. Donde la esperanza no dependa de una visa o de una lancha. Donde ninguna madre tenga que irse para poder darles algo, ni ellos tengan que irse para buscarlo.
Mientras tanto, nos queda darnos entre nosotras lo que el sistema no da. Un abrazo. Una mano sin esperar nada. Una amiga que escuche sin juzgar. Un hijo que pregunte "mamá, ¿cómo estás tú?".
A las madres con hijos lejos, a las que perdieron los suyos en el mar, a las que se fueron y dejaron niños aquí, a las que siguen de pie aunque les tiemblen las piernas: no les regalo flores. Les regalo mi respeto, mi rabia compartida y la certeza de que no están solas.
Mamá, ¿qué es lo que más necesitas hoy? Si tus hijos están lejos, si los perdiste, si los tienes cerca pero sientes la distancia, si tú te fuiste y los dejaste aquí… cuéntalo. Aquí puedes decirlo sin miedo.
Liz Girasol ![]()
FELIZ DIA DE LAS MADRES A las primas, a mis amigas cubanas y a las mamitas, abuelas, tîas y procreadoras de la isla, A quienes estàn lejos, les repito:" Ven conmigo, curaré tu desamor."



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