eh oui
Algunas maneras de clasificar los libros: libros en los que uno recuerda haber encontrado, al menos una vez, la palabra “libro”; libros de los que no se recuerda que hayan podido contener la palabra “libro”; libros escritos sin la letra “e”; libros que, afortunadamente, no ofrecen la menor línea de diálogo; libros que prescinden de la descripción en focalización interna; libros que abusan de la descripción en focalización interna; libros escritos sin verbos; libros escritos sin asignar a los personajes ninguna marca de género; libros escritos sin puntuación ni ortografía; libros sin interés; libros que uno imagina —o sabe— que formaron parte de la biblioteca de Kimbote, el anotador de Pálido fuego; libros que Rodolphe podría haber regalado a Emma, si hubiera sido Valmont y no Rodolphe; libros susceptibles de enviar nuevamente a Paolo y Francesca da Rimini al Infierno; libros que solo pueden leerse padeciendo un resfriado; libros rompepelotas; libros en los que aparecen balle...




