ecolalia
A veces lo que se percibe como “manías al hablar”, “repetir por costumbre” o “mi forma natural de expresarme” no es eso exactamente.
Puede tratarse de ecolalia, uno de los estilos de comunicación más frecuentes (y peor entendidos) dentro del espectro del autismo.
La ecolalia no aparece porque sí.
Cumple funciones muy importantes: ayuda a regularse, a procesar la información, a expresarse y a comunicarse cuando el lenguaje espontáneo resulta complejo.
No es algo extraño ni incorrecto.
Es la manera en la que el cerebro organiza el lenguaje, las emociones y las relaciones sociales.
Estas son 5 situaciones habituales que muchas personas con autismo consideran normales,
pero que suelen estar vinculadas a la ecolalia:
1. Usar frases de series, canciones o vídeos
No se trata solo de repetir por gusto. Son expresiones ya conocidas que sirven para transmitir emociones o responder cuando improvisar palabras propias cuesta más.
2. Repetir lo que otra persona acaba de decir
No es burla ni imitación intencionada.
Es una forma de procesar el mensaje: entender su significado, el tono y la carga emocional.
3. Recurrir siempre a las mismas frases en conversaciones
Expresiones como “todo bien”, “no pasa nada” o “tranquilo/a” funcionan como respuestas seguras cuando generar lenguaje nuevo resulta saturador.
4. Decir palabras en voz muy baja o para uno mismo
Murmurar, susurrar o mover los labios sin sonido puede ayudar a calmarse, ordenar ideas y reducir la ansiedad. Es una forma de autorregulación.
5. Utilizar expresiones aprendidas en la infancia en la edad adulta
No es infantilizarse.
Es recuperar un lenguaje que en su momento tuvo sentido emocional y que sigue siendo regulador.
La ecolalia no es un error ni un problema a corregir.
Es un estilo de comunicación.
Es una forma válida de expresarse, regularse y conectar
en un entorno que no siempre está adaptado a todas las maneras de comunicar.
Esto es una de las cosas que menos suelo escuchar hablar del autismo pero que considero más importantes. El dolor.
Muchas personas autistas tenemos alteraciones en la percepción del dolor, y hoy os vengo a explicar las mias concretas:
🌹Tengo un gran umbral del dolor, así que hay muchas veces que patologías que me deberían doler como síntoma no las identifique. Esto me suele pasar con las infecciones de orina.
🌹Muchas veces no me doy cuenta de que me estoy haciendo daño. Por eso, me he llegado a hacer bastante daño sin darme cuenta, como romperme la nariz y enterarme al tiempo, cuando se me ha puesto toda la cara morada o quemarme con la bandeja del horno por no notar que estaba tan caliente que me estaba quemando.
🌹Normalmente cuando me doy un golpe, no me duele demasiado pero me asusta bastante el tacto repentino. De hecho, me suele doler más esa sensación de tacto son esperarme que el golpe en sí.
🌹Aunque este con dolor fuerte, no me deja completamente inutilizada y me puedo mover bien a pesar de ello. Eso hace que muchas veces no se me tome en serio cuando digo que me duele algo.
🌹A pesar de todo esto, me he llegado a desmayar del dolor y tengo ciertas patologías crÖnicas dolorosas. Porque no es que no sienta, sino que mi umbral es más alto que la mayoría de personas.
Esto lo explico porque hay poca concienciacion de que hay personas autistas con hipersensibilidad al dolor y puede ser peligroso, sobre todo en el caso de los niños.
Dicho esto, ¿cual es tu experiencia con el dolor Pues tambièn se da lo contrario, dolor sostenido?



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