Trump desconecta EEUU DE grandes agencias globalistas CORRUPTAS
Trump y la desconexión de EEUU con algunas grandes agencias globalistas.
Por estos días, las redes sociales han explotado con una “bomba” noticiosa digna de un culebrón político. Resulta que la administración de Trump, en su cruzada por poner a America First (y a los vividores en último lugar), ha decidido congelar la mayor parte de la ayuda exterior de EE.UU. ¿El motivo? Pues, según dicen, hay que asegurarse de que esos fondos sirvan a los intereses del país y no a las cuentas bancarias de ciertos “demócratas profesionales” repartidos por el mundo.
La NED, ese pozo sin fondo que financia a aspirantes a patriotas con ínfulas de intelectuales, también se verá afectada. Aunque no han anunciado recortes específicos (aún), la reestructuración de USAID y la reducción de fondos son señales claras de que la piñata está llegando a su fin. ¿Quiénes tiemblan? Pues más de una docena de fundaciones que han vivido de vender la democracia en Cuba como si fuera un negocio multinivel.
Entre las “damnificadas” están nombres ya conocidos en el gremio de la resistencia de café y croqueta: Diario de Cuba, Hypermedia, El Estornudo, Vista Larga, Yucabey, Árbol Invertido y otras de menor calibre, todas recibiendo billetes verdes en nombre de la libertad de expresión. Ahora, con la billetera cerrándose, habrá que ver cómo justifican su “impacto democrático” sin los cheques frescos de la NED.
Si quiere detalles más sabrosos, basta con visitar ProPublica.com, donde puede encontrar los formularios del income tax enviados al IRS. Ahí está todo, clarito y sin maquillaje.
El señor Valladares, con su toque de sabiduría, encendió la llama de la “incertidumbre” sobre una posible corrupción de los fondos federales al acusar a Orlando Boronat de haber malversado los 20 mil dólares que, como por arte de magia, recibió durante 20 años.
Por ejemplo, vamos a empezar con un pequeño informe sobre el income tax de la ilustre Fundación Vista Larga, ese faro de la democracia que, desde 2015 hasta 2022, se embolsó fondos generosos… hasta que, según los rumores, le negaron la renovación por ciertas “incongruencias” en sus impuestos. Vaya, qué sorpresa.
Esta fundación, que operaba bajo el Festival Vista y la editorial Neo Club, recibió durante ocho años más de 700 mil dólares en grants (sí, ahí están bien desglosaditos en las declaraciones de impuestos disponibles en ProPublica.com). Su presidente, un ferviente “libertario” y “emprendedor”, resulta que al parecer vivía de los fondos del gobierno. Es decir, del dinero del sufrido contribuyente americano. Desde luego, no hay nada más libertario que vivir del erario público mientras se pontifica sobre la autosuficiencia y el libre mercado.
Cualquiera que se tome la molestia de revisar esos income tax sacará sus propias conclusiones. Pero la gran pregunta sigue en el aire: ¿dónde están los resultados de esta fundación y los 700 mil dólares invertidos en la supuesta democratización de Cuba? ¿Alguien vio la democracia aparecer por ahí, o es que se nos perdió en el camino?
Seguiremos escarbando en los archivos de estas entidades tan “comprometidas” con la causa.



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