Moscas, zumbidos, Para Margarita García Alonso
Moscas, zumbidos
Para Margarita García Alonso
La mosca espera su momento
para posarse en la carne.
Despliega sus alas, cuenta cada segundo. Espera.
Cuando la sangre deja de latir
y huye el alma
(ella escucha el zumbido de un alma cuando muere),
entonces se abalanza.
Lame, perfora, chupa.
Su vida será breve,
pero este es su triunfo sobre hombres y bestias.
(Del poemario Una casa llamada Sueño, inédito)
Muchas gracias, Alberto Garrido Rodríguez
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