aprendizaje

 


Cuando chica no quería que mi abuela matara las cucarachas de casa, había escuchado que podían soportar ataques atômicos, mejor estudiarlas; tampoco que mi abuelo arrancara la mala yerba del jardín, salvaje, bonito. Luego aprendí que hay especies dañinas y arrancarlas de raíz de mi espacio, era la esencia de mi sobrevivencia. El tiempo me ha mostrado que no pertenezco a este Mundo, y lo màs triste, no podrè reconciliarme con la niña que fui.



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