Ha muerto el poeta cubano Sigfredo Ariel

Dios de mi alma, qué llantera y dolor, ha muerto mi amigo el poeta Sigfredo Ariel, estoy en shock.
#literaturacubana #poetas #Cuba

Sigfredo Ariel falleció este domingo en La Habana víctima de cáncer. Sigfredo no fue solo un excelente poeta sino un investigador a fondo de la música cubana. Con su obra entregó un abarcador testimonio del origen y la evolución de la creación musical del país. Cronista de su tiempo, el legado que nos deja es indispensable para conocer y comprender la cultura de la isla. Sigfredo mantuvo un diálogo con la realidad a través de un obra poética que no perdió el encanto y el rigor desde que se inició en estas lides. Con su muerte Cuba pierde a uno de los referentes de la generación de los 80 en la poesía y a un intelectual cuya obra es de obligada consulta en el ámbito de la poesía, la música, el ensayo y la promoción cultural. Su poema La luz, bróder, la luz es uno de de los documentos representativos de su obra y de las marcas más visibles del quehacer de su generación y de la poesía cubana contemporánea: "Y se borrarán los nombres y las fechas
y nuestros desatinos
y quedará la luz, bróder, la luz
y no otra cosa".

no tengo manera ni figura de patriarca*

Sigfredo Ariel
Salón renovación
Con diecisiete años pensaba yo
que pertenecía a un margen: era
limalla, escoria de algún innoble
indigno mineral Me habían
persuadido en asambleas convulsivas
y a través de banderolas con letras
formidables en la escuela de la cual
me extirparon con un gesto
y de una vez como en un juego
de palitos chinos
Ando con diecisiete años por ahí
con el peso de mis extraordinarias
desviaciones ideológicas
hasta que un día echo un lúkin
por los alrededores y me digo
olvida eso, muchacho, olvida, olvida
Y así voy avanzando hasta la fecha
imperceptiblemente:
dale, olvida.
Sigfredo Ariel, Santa Clara, 1962.


Los peces, de 
Sigfredo Ariel
.
A menudo me he dejado llevar por la corriente
agua de la ciudad, agua que filtran
los gajos de la menta.
No era un perseguido pero me perseguían
he servido de abono
caminado
la ruta que entonces alumbraban
los pequeños pescadores clandestinos.
Las perlas de tu boca, las perlas del danzón
eran de agua
y estaban en el agua como yo.
Quizás he visto todo
por el ojo de una res.
Y nuestra carne es roja y bien condimentada.
Y en las púas pondrían a secar nuestras cabezas
cortadas a ras —como la del bautista—
pero sin solemnidad
ni los ojos abiertos como tazas volcadas.
Llévala hielo acuéstala ave fénix
pájaro de aquí ve picoteando su corazón un poco
y busca escarba transfigura
un grano de madera dulce aún
no vulnerado aún por el descuido.


Y ES AHORA QUE INTERVIENE UN FUNCIONARIO
Si tuviera tu edad me tatuaría
un racimo de uvas sobre la espalda lisa
o un león en el bícep infantil en sacrificio
a un cambiazo de moneda, un próximo
dislate de las economías o un nuevo rol
en la cama si es posible
Una tarde de estas para vengar
a mi generación iría a zapatear a la lánguida
Academia en homenaje a la máquina
que hila, la máquina que teje, la máquina
que no deja de hacer letra mientras prosigue
en todas partes el guateque nacional
de la holgazanería Claro que iba a estar
más a gusto con las uvas y el león si tuviera
tu edad no un mínimo cargo importante
en el gobierno, esta apariencia de villano
de cómic y un impúdico teatro personal
con funciones continuas.

Poemas


Que has sido o eres el amor
el gran amor de dos o tres personas
te lo han dicho en momentos
suficientemente graves
esas dos o tres personas
en un momento se excusan y miran su reloj
o te preguntan qué hora es
y casi siempre es tarde, los esperan o no
eso no importa
se despiden mirándote a los ojos
peinándose hacia atrás con los dedos tranquilos
y el gran amor cierra la puerta
cuando salen, con cierta culpabilidad
y una vez que bajaron la escalera
se pregunta qué hacer con sus dos o tres
grandes tesoros, ahora mismo qué.
Sigfredo Ariel



SIGFREDO ARIEL
LEVANTAD, carpinteros, los falsos testimonios
Y las cosas familiares parecían
estacas de un corral
y la música de un techo demasiado
ajustado
trama tupida, un cielo de metal
Y aunque nacían
raíces nuevas de la albahaca cortada
_buen augurio _ me dijo que era inútil el pasado
del día, mediada la alta noche / y el parral
alto de junio levantó la
primavera
sin deseo alguno y resaca y desmemoria
levantó y cuanto sueño oscuro quiso
Y lo que fuera umbra donde estarnos
guarecidos, cueva adonde regresar
como el arco de una madre , es decir un ijar
que hicimos para darnos
un tiempo y encender alguna hoguera
que es "hogar"
o "compromiso"
palabras que no dice
nadie por temer que poco o nada
signifiquen /hogar que es una espada
pendiente sobre ti lo hice
con materia ciega, sin plomada
en contra de la gravedad, del viento
de cuaresma sin saber
construir
sin fundamento.
La casa guarda y desmorona
a la gente. Su mano fuerte obliga. Una casa
no te consentira,
se amolda a la persona
que quiere, no a tu aliento
ni al sueño
ni a tu raza.
Como un gato la casa escogerá
a su dueño.
Duerme como el cuerpo de Lezama
sombra mía
ahora que proyectas un saco chinesco
de carbón / nadie reclama
de ti nada ni ya me pertenezco
como te pertenecía.

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