Déjenme dormir un poco más
EL DURMIENTE
Déjenme dormir un poco más... Es la tregua
prometida al durmiente en el largo combate;
en mi corazón acecho la luna que se alza,
pronto en mi corazón disminuirá la oscuridad.
Oh muerte provisoria, dulzura que nos mata,
medida de mis cimas, profundidad muy justa,
limbos para mi sangre y candor de las savias,
en ti, en su raíz, aun mi miedo no es miedo.
Mi dulce señor Sueño, no me hagas soñar,
y mezcla en mí mis risas con mis lágrimas;
déjame difuso, para que la Eva interior
no salga de mi flanco tan ardiente y hostil.
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