de cuando los gays se reían de todo.






Jesús Tomillero: “No aguanto más los insultos”

El único árbitro abiertamente gay del fútbol español lo deja cansado de la homofobia




recuerdo un cuento, oído en Cuba, donde decían que el anhelo mayor de un gay era ser una ambulancia y que le metieran por atrás la camilla y el cuerpo completo de la víctima, para salir ululando a puto grito por la calle uuuuuuuuuuuu; y su versión estadio de pelota, con las bases llenas, y dejar caer la bola, anotando el equipo contrario base, tras base y todo la gradería que se levantaba y gritaba "mariccccccccc onnnnnnn"pero bueno, eso era antes, cuando los gays tenían sentido del humor y se reían de todo.

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