Portrait of a Renaissance woman holding roses

Elisabeth Sonrel (1874-1953 French) :: Portrait of a Renaissance woman holding roses

Idea Vilariño


Ya en desnudez total
Ya en desnudez total
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto.
La angustia ha devenido
apenas un sabor,
el dolor ya no cabe,
la tristeza no alcanza.
Una forma durando sin sentido,
un color,
un estar por estar
y una espera insensata.
Ya en desnudez total
sabiduría
definitiva, única y helada.
Luz a luz
ser a ser,
casi en amiba,
forma, sed, duración,
luz rechazada.

Cuándo ya noches mías
Cuándo ya noches mías
ignoradas e intactas,
sin roces.
Cuándo aromas sin mezclas
inviolados.
Cuándo yo estrella fría
y no flor en un ramo de colores.
Y cuando ya mi vida,
mi ardua vida,
en soledad
como una lenta gota
queriendo caer siempre
y siempre sostenida
cargándose, llenándose
de sí misma, temblando,
apurando su brillo
y su retorno al río.
Ya sin temblor ni luz
cayendo oscuramente.

Lo que siento por ti
Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.
Lo que siento por ti. Esto que rueda
o se quiebra con tantos gestos tuyos
o que con tus palabras despedazas
y que luego incorporas en un gesto
y me invade en las horas amarillas
y me deja una dulce sed doblada.
Lo que siento por ti, tan doloroso
como pobre luz de las estrellas
que llega dolorida y fatigada.
Lo que siento por ti, y que sin embargo
anda tanto que a veces no te llega.

El mar no es más que un pozo
El mar no es más que un pozo de agua oscura,
los astros sólo son barro que brilla,
el amor, sueño, glándulas, locura,
la noche no es azul, es amarilla.
Los astros sólo son barro que brilla,
el mar no es más que un pozo de agua amarga,
la noche no es azul, es amarilla,
la noche no es profunda, es fría y larga.
El mar no es más que un pozo de agua amarga,
a pesar de los versos de los hombres,
el mar no es más que un pozo de agua oscura.
La noche no es profunda, es fría y larga;
a pesar de los versos de los hombres,
el amor, sueño, glándulas, locura.

Tal vez no era pensar

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...


Quiero morir
Quiero morir. No quiero oír ya más campanas.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.
Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.
Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.


Poema Número 19
Quiero morir. No quiero
Oír ya más campanas.
Campanas -qué metáfora-
o cantos de sirena
o cuentos de hadas
cuentos del tío -vamos.
Simplemente no quiero
no quiero oír más campanas.


Mediodía

Transparentes los aires, transparentes
la hoz de la mañana,
los blancos montes tibios, los gestos de las olas,
todo ese mar, todo ese mar que cumple
su profunda tarea,
el mar ensimismado,
el mar, a esa hora de miel en que el instinto
zumba como una abeja somnolienta...
Sol, amor, azucenas dilatadas, marinas,
Ramas rubias sensibles y tiernas como cuerpos,
vastas arenas pálidas.
Transparentes los aires, transparentes
las voces, el silencio.
A orillas del amor, del mar, de la mañana,
en la arena caliente, temblante de blancura,
cada uno es un fruto madurando su muerte.


Tarde

Cuerpos tendidos, cuerpos
infinitos, concretos, olvidados del frío
que los irá inundando, colmando poco a poco.
Cuerpos dorados, brazos, anudada tibieza
olvidando la sombra ahora estremecida,
detenida, espectante, pronta para emerger
que escuda la piel ciega.
Olvidados también los huesos blancos
que afirman que no es un sueño cada vida,
más fieles a la forma que la piel,
que la sangre, volubles, momentáneas.
Cuerpos tendidos, cuerpos
sometidos, felices, concretos,
infinitos...
Surgen niños alegres, húmedos y olorosos,
jóvenes victoriosos, de pie, como su instinto,
mujeres en el punto más alto de dulzura,
se tienden, se alzan, hablan,
habla su boca, esa un día disgregada,
se incorporan, se miran, con miradas de eternos.


La noche

Es un oro imposible de comprender, un acabado
silencio que renace y se incorpora.
Las manos de la noche buscan el aire, el aire
se olvida sobre el mar,
el mar cerrado,
el mar,
solo en la noche, envuelto
en su gran soledad,
el hondo mar agonizando en vano...
El mar oliendo a algas moribundas y al sol,
la arena a musgo, a cielo, el cielo
a estrellas. La alta noche sin voces
deviniendo en sí misma, inagotada y plena,
es la mujer total con los ojos serenos
y el hombre silencioso olvidado en la playa,
el alto, el poderoso, el triste,
el que contempla,
conoce su poder que crea, ordena el mundo,
se vuelve a su conciencia que da fe de las cosas,
y el haz de los sentidos le limita la noche.

I

Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.
Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.
Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.

II

Estás solo, lo mismo.
Yo no toco tu vida, tu soledad, tu frente,
yo no soy en tu noche más que un lago, una copa,
más que un profundo lago,
en que puedes beber aun cerrados los ojos,
olvidado.
soy para ti como otra oscuridad, otra noche,
anticipo de la muerte,
lo que llega en el día frío el hombre espera, aguarda,
y llega y él se entrega a la noche, a una boca,
y el olvido total lo ciega y lo anonada.
Sin límites la noche,
pura, despierta, sola,
solícita al amor, ángel de todo gesto...
Estás solo, lo mismo.
Ebrio, lúcido, azul, olvidado del alma,
concédete a la hora.

El olvido

Cuando una boca suave boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.
Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos...
Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y, a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.

El mar

Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso...
Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo...
Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.

Callarse

Estoy temblando
está temblando el árbol desnudo y en espejos
cantando
y cantando está la luna
riendo
sin silencios
la lírica y romántica
flauta y en cielo en hoz
por vez primera
se abren su luz cereza y el estiércol.
No se pueden quejar ni las mañanas
ni el ardiente sopor que por lo estéril
no canto más no canto
ni puedo deshacer en primavera
ni negarla y beber
ni matar sin querer
ni andar a tientas
ya que el aire está duro
y hay monedas locuras
esperando
la marca del el agua
en desazón riendo
riéndose riendo.
Ah si encono si entonces
ya no quiero
ya no pude se pasa nunca alcanza
una ola se vaga la marea
se desconcierta así
y el sol no existe aquí más que en palabras
Pero en cambio en el cielo
caben muchas pero muchas. A veces
se molestan se muerden
en los labios.

Eso

Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.
Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.


Trabajar para la muerte

El sol el sol su lumbre
su afectuoso cuidado
su coraje su gracia su olor caliente
su alto
en la mitad del día
cayéndose y trepando por lo oscuro del cielo
tambaleándose y de oro
como un borracho puro.
Días de días noches temporadas
para vivir así para morirse
por favor por favor
mano tendida
lágrimas y limosnas
y ayudas y favores
y lástimas y dádivas.
Los muertos tironeando del corazón.
La vida rechazando
dándoles fuerte con el pie
dándoles duro.
Todo crucificado y corrompido
y podrido hasta el tuétano
todo desvencijado impuro y a pedazos
definitivamente fenecido
esperando ya qué
días de días.
Y el sol el sol
su vuelo
su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro del cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.

*1920- Nace en Montevideo.
1944 - Hace las prácticas y dicta los cursos necesarios como aspirante a Profesora Agregada de Literatura.
1945 - Publica La Suplicante.
1947 - Participa, con Manuel Claps, Angel Rama e Ida Vitale, en la edición de la revista Clinamen .
Publica Cielo cielo.
1948 - Comienza a colaborar en el semanario Marcha , que fuera fundado por el Dr. Carlos Quijano en 1939. La línea política del semanario es, desde sus inicios, profundamente tercermundista.
1949 - Funda y dirige con Manuel Claps y Emir Rodríguez Monegal la revista Número , a la que luego se incorpora Mario Benedetti.
Publica Paraíso perdido (Montevideo, Número ).
1950 - Publica Julio Herrera y Reissig (Montevideo, Número ).
1951 - Publica Por aire sucio (Montevideo, Número ).
1952 - Por concurso de méritos ingresa a Enseñanza Secundaria como profesora de literatura. Da clases en el liceo de Nueva Helvecia durante 3 años. Poco después comienza a trabajar en el Instituto Alfredo Vásquez Acevedo (I.A.V.A.) de Montevideo.
Publica una selección de Nuevo sol partido , de Humberto Megget (Montevideo, Número ).
1955 - Renuncia al semanario Marcha cuando su director, Carlos Quijano, pone reparos a la publicación de un verso suyo: "Un pañuelo con sangre, semen, lágrimas
Publica Nocturnos (Montevideo, Número ). Libro que se irá transformando y creciendo en ediciones sucesivas.
1957 - Publica Poemas de amor (Montevideo, Número ). Su desarrollo editorial será similar al de los Nocturnos .
1958 - Publica Grupos simétricos en poesía (Montevideo, Departamento de Literatura Iberoamericana, Facultad de Humanidades y Ciencias).
1959 - Renuncia al cargo de la Biblioteca Pedagógica en la Sala de Bellas Artes donde se desempeñaba desde 1944, para dedicarse por completo a la docencia hasta su retiro en 1974.
1963 - En carta fechada el 20 de diciembre, dirigida al Ministro de Instrucción Pública, Juan E. Pivel Devoto, renuncia al premio que en la categoría poesía ese año le fuera otorgado. Recuerda en ella haber firmado en 1955 un documento por el que 50 escritores se comprometían a no presentarse a premios oficiales, por discrepar con los criterios de integración de los jurados.
1965 - Publica Las letras de tango (Buenos Aires, Schapire ).
Publica Nuevo sol partido , de Humberto Megget (selección y prólogo) (Montevideo, Banda Oriental ) y Nocturnos y otros poemas , de Juan Parra del Riego (selección y estudio) (Montevideo, Siete poetas hispanoamericanos ).
1966 - Publica Pobre mundo (Montevideo, Banda Oriental ).
1967 - Participa en el Encuentro con Rubén Darío , invitada por la Casa de las Américas, La Habana. A la vuelta, por razones políticas, vuelve a colaborar en el semanario Marcha .
Se publica Treinta poemas (Antología) (Montevideo, Tauro ).
1968 - Es jurado del Premio Casa de las Américas , La Habana, en la categoría poesía.
1969 - Recibe el Florencio (premio de la crítica teatral a la mejor traducción), por Antonio y Cleopatra de William Shakespeare.
1970 - Dicta un curso sobre "Metodología de la crítica y la investigación literarias" en la Facultad de Humanidades y Ciencias.
Se publica Poesía (antología) (Montevideo, Arca ).
1972 - Recibe el Florencio por la traducción de Sueño de una noche de verano de Shakespeare.
Publica Antología de la violencia (Buenos Aires, Schapire ).
1973 - Se publican sus traducciones de: El rapto de Icaro de Raymond Queneau (Buenos Aires, Losada ) y de Romancero de las estrellas de Jacques S. Alexis (Montevideo, Arca ).
1974 - Publica Los salmos (análisis literario) (Montevideo, Casa del Estudiante ).
Se publica su traducción de Hamlet (con prólogo y notas) de William Shakespeare (Montevideo, Banda Oriental ).
1975 - Recibe el Florencio por la traducción de Julio César de Shakespeare.
1976 - Publica Literatura bíblica (Montevideo, Editorial Técnica ).
1978 - Publica La poesía de Julio Herrera y Reissig (Montevideo, Editorial Técnica ) y Julio Herrera y Reissig. Poesía completa y prosa selecta (Caracas, Biblioteca Ayacucho ).
1979 - Publica Rubén Darío (Montevideo, Editorial Técnica . otra ed.: 1984).
1980 - Publica No (Buenos Aires, Calicanto).
Se publica Segunda antología (Buenos Aires, Calicanto ).
Aparecen sus traducciones de La tierra purpúrea , Allá lejos y hace tiempo y Marta Riquelme de W. H. Hudson (Caracas, Ayacucho ).
1981 - Es invitada por el Cuarto Congreso Latinoamericano de Escritoras de México. Diserta sobre "El caso de Delmira Agustini".
Publica El tango. Tomo 1 (Fascículo 117. Colección Literatura Argentina. Buenos Aires, CEDAL), El tango. Tomo II (Fascículo 121. Colección Literatura Argentina. Buenos Aires, CEDAL) y El tango cantado , (antología y prólogo), (Montevideo, Calicanto ).
1984 - Aparece la edición de Poemas de amor . Nocturnos (Barcelona, Lumen).
1985 - Finalizada la dictadura, se funda el semanario Brecha , integrado por muchos de los que habían participado en Marcha . Idea Vilariño será desde el comienzo su colaboradora.
1987 - Se desempeña como docente del Departamento de Literatura Uruguaya de la Facultad de Humanidades y Ciencias.
Invitada a las Journées d'études en l a Sorbonne , París, habla sobre "La masa sonora del poema".
1988 - Es invitada al Seminario Internacional Rubén Darío. Cien años de Azul , en Chile, donde diserta sobre Darío en Chile .
"(...) después de haber rechazado por más de 30 años -junto con otro empecinado, Mario Benedetti- los premios oficiales de su país por considerarlos no válidos", acepta el Gran Premio José Enrique Rodó por el conjunto de su obra.
1989 - Recibe el premio Bartolomé Hidalgo , categoría ensayo, por su libro Conocimiento de Darío .
Es invitada por la Universidad Complutense de Madrid a los Cursos de verano en El Escorial. Diserta sobre "Organizaciones vocálicas y grupos rítmicos".
Martha L. Canfield publica Idea Vilariño. La sudicia luce del giorno (introduzione, scelta e traduzione) (Urbino, Quattroventi ).
1990 - Se publica Poesía de Idea Vilariño (Colección Material de Lectura Nº 153. México, UNAM). También, el libro de Susana Creus Secco: Idea Vilariño: poesía e identidad (México, UNAM), premio José Revueltas de la crítica.
1991 - Es invitada al Encuentro de poetas del mundo latino , México; habla sobre "Lenguaje poético y comunicación". Desde allí viaja a Nicaragua y a Cuba, donde habla en Casa de las Américas sobre Juan Parra del Riego.
Invitada por la Universidad de Lima; diserta en el Aula Magna sobre "Parra del Riego; pasión de un poeta".
1992 - Es invitada a Poesidagarna , Malmö.
Da una conferencia sobre "Dos instrumentos fundamentales: entonación y ritmo", en el Department of Spanish and Portuguese de la Universidad de Estocolmo.
Es invitada por el DAAD a la Semana de la poesía latinoamericana en Berlín, donde hace una lectura de sus poemas.
1993 - Renuncia a Brecha , por desacuerdos con el tratamiento que el semanario hace del tema cubano.
1994 - Es invitada a oficiar de jurado de poesía en Casa de las Américas , Cuba. Recibe la medalla Haydée Santamaría, por primera vez otorgada a una mujer.
Otto Müller Verlag , Salzburgo, edita An liebe , una selección bilingüe de su poesía, a cargo de Erich Hackl. Invitada por dicha editorial viaja por Austria y Alemania.

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