mercredi 17 mai 2017

Ludovico Carracci

Ludovico #Carracci

No era la muerte, porque yo estaba de pie.
It was not Death, for I stood up, Emily Dickinson (1830-1886)

No era la Muerte, porque yo estaba de pie

Y todos los muertos están acostados,
No era de noche, pues todas las campanas
se agitaban bajo el sol del mediodía.

No había helada, pues en mi piel
Sentí cálidos vientos reptar,
Ni había fuego, pues mis pies de mármol
Podían helar un santuario.

Y, sin embargo, se parecían a todas
Las figuras que yo había visto,
Ordenadas para un entierro
Que rememoraba como el mío.

Como si mi vida fuera recortada
Y calzada en un marco,
Y no pudiera respirar sin una llave
Y era como si fuera medianoche.

Cuando todo lo que late se detiene
Y el espacio mira a su alrededor,
La espeluznante helada, primer otoño que llora,
Repele la apaleada tierra.

Pero todo como el caos,
Interminable, insolente,
Sin esperanza, sin mástil,
Ni siquiera una insinuación de la tierra
Para justificar la desesperación.





Hoy, en el aniversario de mi padre Heriberto García Peñate y  siempre este dolor inmenso de no poderle ver, de nunca nunca nunca más. Qué duro es ser huérfana, Dios. Soy como mi padre, un dia me cansé y me dolía  el cuerpo, los huesos  me arruinaban porque ser bueno no consuela si nada puedes dar a quienes amas. 


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