mardi 22 mai 2018

pinturas de primavera, mayo, los bellos DIAS

Yayoi Kusama (Japanese, b. 1929), Infinity Double Dots, 2013. Acrylic on canvas, 145.8 x 112 cm.

Georgia O'Keeffe - Sun Water Maine (1922)

Max Liebermann (German, 1847-1935), Junge mit Pferd am Strande [Boy with Horse on the Beach], 1907. Oil on canvas, 65.1 x 71.1 cm.

Bharti Kher (Indian/British, b. 1969), Untitled, 2005. Bindis on paper, 58.1 x 58.4 cm.

L.S. Lowry (British, 1887-1976), Industrial Panorama, 1954. Oil on canvas, 24 x 30 in.

Robert Schwartz (American, 1947-2000), Living on Grasshoppers, 1990. Gouache on paper, 8 x 8.5 in.

Robert Schwartz (American, 1947-2000), NO, NO, 1996. Gouache on paper, 7 ¾ x 9 ¼ in.

Lita Cabellut (Spanish, b. 1961), Coco Chanel 02, 2012. From the series The Testimony of Black and White. Mixed media on canvas, 290 x 210 cm.

Jim Shaw (American, b. 1952), The Call, 2016. Acrylic on muslin, 122 x 81 cm.

Walter Ophey (German, 1882-1930), Park with Anthurium, 1901. Oil on canvas, 67 x 56 cm

Carlo Pittara 🎨 Sulle Rive Della Senna

Horror vacui,-Margarita García Alonso, PONER AL SOL, Poema de ZUPIA


Istvan Orosz


Poner al sol

Aquí no hay musas,
solo vacas de cuero manchado
que pastan al amanecer
la finísima yerba helada.

Vacas secas, la leche
en conductos metálicos corre
como riachuelo desbocado
al pie de la ternera que tiembla.

Sensación de matadero,
 -el relámpago cruza el cielo-
cruza este cielo desconocido
infectado de gasas de parturienta.

Pronto expulsaré la matriz
expulsaré el coágulo que azulea
mientras las moscas danzan
un tiempo infinito.

Mal respiro, jadeo
si miro las estrellas.

Nadie me ha tocado
   -nadie me toca-
      donde sea
 me persigue el churre,
fango en las manos,
cada amanecer virutas
comején en la nariz,
olor a cucaracha
hasta el retrete de palo,
donde el latón de agua
sirve de espejo.

La pobreza de mis padres siega
un campo de gandules,
la  infinita pobreza
en la primavera del establo
donde somos fieras de pelos erizados
sometiendo al viento este olor a humano
que da hambre a otras bestias.

La lejanía aprieta mi tripa,
mi mano ha de escribir
sin molestar a centinelas
que velan sobre condados.

Cuento grietas, estratégicamente
uso la grande y oscura

-siempre defeco y orino
antes de viaje o contienda-

he de proteger mi rótula
limpiar el heno
ascender del humus.

Espanta un rosetón violáceo
en medio del pecho
soy pájaro sin isla,
urraca de barranco
escribidora de espectros

rodeada de serpientes
que fornican y empujan,
hacia la corriente

y sin piedad me ahogan
cuando solo he pedido
pastorear rebaños
donde cae el fruto

tentador del paraíso.

-Margarita García Alonso,
de

Zupia, 2016
Editions Hoy no he visto el paraíso
¿Qué soy para ti, qué soy yo, patria mía?
Un débil, un enfermo a quien su madre,
con una tonada triste, desesperada,
acuna entre sus pacientes brazos.
Hölderlin, El laurel-

lundi 21 mai 2018

Lundi de Pentecôte en France



LUNES FERIADO EN FRANCIA

lundi

21 mai
#LeHavre
18°
Ensoleillé dans l'ensemble

humidité:68%
précipitations: 0%
vents: 5km/h

joyeux lundi de

Tom Roberts "Boat on beach,Queenscliff" (1887).
y un recordatorio:
Evangelio según San Marcos 9,14-29:
Cuando volvieron a donde estaban los otros discípulos, los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas.
En cuanto la multitud distinguió a Jesús, quedó asombrada y corrieron a saludarlo.
El les preguntó: “¿Sobre qué estaban discutiendo?”.
Uno de ellos le dijo: “Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo.
Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron”.
“Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuando estaré con ustedes? ¿Hasta cuando tendré que soportarlos? Tráiganmelo”.
Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca.
Jesús le preguntó al padre: “¿Cuánto tiempo hace que está así?”. “Desde la infancia”, le respondió, “y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos”.
“¡Si puedes…!”, respondió Jesús. “Todo es posible para el que cree”.
Inmediatamente el padre del niño exclamó: “Creo, ayúdame porque tengo poca fe”.
Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: “Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más”.
El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: “Está muerto”.
Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie.
Cuando entró en la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?”.
Él les respondió: “Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración”.

Vincent van Gogh "Jarrón con claveles y otras flores" (1886)

IDENTIDAD




Il n'y a pas d'étrangers sur cette Terre, il n'y a que des gens qui ne se sont pas encore rencontrés 

dimanche 20 mai 2018

Titian

Christ with Globe, 1530, Titian
Size: 60.5x82.5 cm







Pentecostés ♥♥ 20 Mayo


#LeHavre

Susan Entwistle crea ESTAS HERMOSAS flores puntillistas  

Brume
12°
Humidité: 77%
Précipitations: 0%
Vents:11km/h

festival de jazz à la plage

totalmente desnudo

New Words Feminist Bookstore in Cambridge, MA. 1976


Por Roland Barthes.

Tengo una enfermedad: veo el lenguaje. Lo que simplemente debería escuchar, una pulsión rara, perversa en el sentido en que el deseo se equivoca de objeto, me lo revela como una “visión”, análoga (¡respetadas todas las proporciones!) a la que Escipión tuvo, en sueños, de las esferas musicales del mundo. A la escena primitiva, en la que escucho sin ver, sucede una escena perversa en la que imagino ver lo que escucho. La escucha deriva en escopia: del lenguaje, me siento visionario y voyeur.
En una primera visión, lo imaginario es simple: es el discurso del otro en tanto lo veo yo (en tanto lo rodeo de comillas). Luego vuelvo la escopia sobre mí mismo: veo mi lenguaje en tanto es visto: lo veo totalmente desnudo (sin comillas); es el momento vergonzoso, doloroso, de lo imaginario. Una tercera visión se perfila entonces: la de los lenguajes infinitamente escalonados, los paréntesis jamás cerrados: visión utópica, en la medida en que supone un lector móvil, plural, que pone y quita las comillas con presteza: que se pone a escribir conmigo.