mardi 21 février 2017

una meadita sobre imprescindible e incunable,

Artist unknown


CONVERSACIONES LITERARIAS EN EL FACEBOOK


Anna Sotelo:

Siempre hay oportunidad de aprender y mejorar... Pero cómo se entera el afectado, si cada vez que voy a una presentación, resulta que el libro que voy a comprar es un imprescindible, un incunable, uno de esos que la literatura universal se mordía las uñas, esperándolo? 

Tú sabes que yo sí compro libros, como un ejercicio de amor al arte y por curiosidad. Mis estantes se van llenando de aciertos y ladrillos, quizás este argumento se cierre con un "tú no estás al nivel" _ aunque los libros que no se supone estén hechos para un grupo exclusivo_ , pero puede ser cierto de que todos sean insuperables, aunque sea, solo por sentido común. Dos veces NO.
La crítica literaria es una necesidad, hecha concienzuda y profesionalmente, sin compromisos ni circunstancias.

Margarita Garcia Alonso:

Tiene usted tanta razón, Anna, he pensado mucho en los términos que menciona. "imprescindibles, incunables", parece un mantra para esconder alguna locura editorial. Esos términos, poco serios, faranduleros literarios, en caso de que el libro pueda acercarse a ellos, nacen después, cuando el libro sea leído y realmente aporte. Por lo general, si usan esos calificativos para lanzarlo, no me acerco mucho, predisponen y temo al impacto desgarrador del cemento.



Anna Sotelo:

Hace años leí una frase que decía: "Corren tiempos difíciles en que los hijos no respetan a los padres y cualquiera publica un libro" Resultó ser de Marco Tulio Cicerón. Después de recuperarme de la sorpresa, llegué a una conclusión de que el hombre siempre ha sido el mismo. No sé como sucedería en la edad de piedra, debe haber sido mala la tinta "rupestre" sino las cuevas fueran de todos los colores.
Lo cierto es que hoy día el crítico, atacado y psicoanalizado por los afectados, hace mas falta que nunca. Si uno lee la reseña para ver una película, que dura dos horas y al menos, la imágenes son bonitas, cómo no va a consultar la valoración profesional de un libro que se lee soledad, consume el doble de tiempo, en la preciada hora del día, en que estamos cansados y esperamos una recompensa intelectual a cambio a cambio del esfuerzo; porque distracciones, hay miles para competir.
De modo que uno termina pagando, por algo que va a incorporar ruido a tu sistema. Como dijera un amigo poeta, que no se si quiere que lo cite: "Si la buena literatura nos beneficia, la mala literatura, qué?
Algo tiene que cambiar, no sé cómo lo harán, pero ya yo estoy que no me gusta oír las presentaciones, no creo en ellas, posiblemente compre el libro y si no me gusta, la penalidad va en el próximo del mismo autor.



Margarita Garcia Alonso:

El asunto es bien difícil, Anna, hasta desespera, se reproduce como un cliché poco ético. Incluso , y mucho más, en la literatura cubana, donde no existe aún una biblioteca justa e imparcial que reúna lo publicado por escritores del país ( dentro y lejos- para ser elegante). Estoy pidiendo esa biblioteca desde hace mucho, todo intento en un puzzle fragmentado de formar rangos y escaleras es pura manipulación intelectual, propia de la ambición de contemporáneos. Algo tiene que cambiar, la paja es inmensa y afecta los ojos. Saludos, encantada de conocerte.

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