encarnaciones extrañas


He aquí dos encarnaciones extrañas de animales domesticados como el de la tortuga, cada uno parcialmente equino. La primera aparece en la pesadilla de un niño (Punch, 1865). El segundo es montado por un adulto que maneja un cuchillo en plena luz del día (Punch, 1858).


MYSTICIS UMBRACULIS

(prosa de locos)

Ella dormía: su dedo tembloroso, sin amatista
Y desnudo, bajo su camisa, después de un suspiro triste
Se detuvo, levantó hasta el ombligo la batista.

Y su vientre pareció nieve donde estuviese,
Mientras tanto un rayo a dorar el bosque,
tumbado el nido musgoso de un alegre jilguero. 
 Stéphane Mallarmé

Commentaires

Articles les plus consultés