mardi 10 janvier 2017

The alchemical arcana



Habitante

Desolación es mi nombre y el nombre
de lo que me rodea.
Al inicio de la calle, casas abandonadas.
Puertas arrancadas de un tajo por el viento del norte.
Patios donde solo la nieve ha caminado durante años.
Huellas de escarcha sobre las tejas rotas.
Faroles rotos, tierra rota, tazas, palanganas,
cornisas, columnas, todo quebrado.
Y ese olor que no es tierra, que no es la decadencia
ni la muerte, sino ese hálito que emana
de lo que ha sido maldecido.
Plata cubierta de polvo
como un hermoso rostro amortajado.
Figuras de animales en las paredes.
Orificios de bala donde la serpiente
ha penetrado la oscuridad.
Un eco, voces, susurros casi oceánicos
en la madrugada, una mancha en el aire, el peso
de lo que debió ser liviano y volátil
pero ha adquirido corporeidad.
Desolación es el nombre de lo que me rodea.
Desolación es mi propio nombre santo.
La lluvia no abandona los campos muertos.
He venido hasta aquí para saber
que el viento tampoco abandona
el mármol negro de las tumbas, los labios negros
de los que desaparecieron a la intemperie, arrastrados
hasta las ciudades vecinas y el mar
como ecos que se alargan por un tiempo imposible.
Camino sobre la tierra muerta, entre mudas de pitón
y gusanos rojos, sobre el fango aún húmedo,
sin avanzar, sin distinguir el oriente del poniente,
silbando como si nada fuese importante,
llenando mi boca con hambre antigua y antiguas palabras,
sin estirar la mano pero tocándolo todo,
volviendo a nombrar lo que alguna vez tuvo un nombre.
Desolación se llama lo que me rodea. Desolación,
aquellos con quienes me baño en un estanque
donde no logro observar el fondo.
Lo que habita en la oscuridad de las aguas
son los residuos de la cena de un animal gigantesco.
Podría gritar y no huiría el ratón blanco ni el búho
cuya garra es escarcha.
Podría golpear un tambor y no se encendería una estufa
ni se escucharía un resoplido de alivio.
Podría decir una oración y una campana no sonaría.

La soledad no tiene fundamento, estoy conmigo,
es la última hora del día,
y soy todos los seres de la tierra.


Jorge Galán

Cuatro poemas de su obra Medianoche del mundo
Jorge Galán, ganador del XVI Premio Casa de América de Poesía Americana


The Shield of Medusa.  1570s.
Bernardo Buontalenti. Italian 1531-1608. bronze, Boboli Gardens. Florence.

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