samedi 31 décembre 2016

El enemigo crónico




Enemigo crónico, es el nuevo término  de los  demócratas, quienes acusan de complicidad con el enemigo a quien valore de " positiva" la respuesta de Putin.

Los  demócratas han perforado  la barrera de la ideología comunista que mantiene a los partisanos en la tequeología sin tregua. El demócrata va lejos, plasma perfidia, es  irrespetuoso, vidente, 
-sabe lo que no dijiste, lee lo que no has escrito, interpreta que nos has leído esto o lo otro, se auto-títula académico del "conspiracionismo",  gran corrector de  ortografía,  pragmático optometrista  de   signos invisibles,  capaz de reconocer  el destino de un contrario, pegar cartelito,  hacer una misa  (a ese, nosotros, todos, el enemigo odioso) . 

Sin embargo,  no comprende que  su partido roba, miente, manipula,  provoca rechazo. 

El demócrata furibundo y el resto de la humanidad:
 tontos, ignorantes, odiosos y enemigos crónicos. 

El demócrata  se ofende de su ofensa, manipula en estudiante de historia que equivoca siglos de humanidad y arrastra poca justeza, poca monta, poca gracia, poca empatía, en resumen, carencia, ignorancia,  sapiencia de comemierda sublimado que encontró bonito "trolear" junto a zánganos que venden  candelillas: " representan a los humildes y toditas, pero toditas y absolutamente todas las buenas causas"

Casi un siglo de falacias y no han despertado. Lo mismo se ponen el supositorio, que asumen el papel de  "sirenas del poder", son los buenos, con decirlo muchas veces, hasta lo creen.

La incapacidad de comprender que en la humanidad, independiente de la afiliación ideológica,  las personas pueden realizar acciones justas,  inteligentes, dignas, honradas,  puedan osar, pensar, decir, cualquiera de esas probabilidades,  y sacan espinas, la  mala leche, cualquiera, la más mínima les desbarata la mentira con que cubren la mediocridad de su razonamiento. 

 Los  demócratas representan la mayor prohibición del socialismo: 
aceptar,  reconocer la existencia de entes libres y humanistas.


No importa si Obama es amigo de Castro, el enemigo es el ruso.  La izquierda y su archi- patética cantaleta, es  incapaz de transformar cualquier sociedad. No  entienden,  no son reactivos al Presente. No están en el presente, son históricos, vienen de la guerra fría, de las revoluciones del proletariado, la roboilusión de los  barbudos, de la utópica  guerrilla latinoamericana, de la victimización islamista, abogados del  terrorista que corta cuellos.  Trajeados como "trolles de la bobería",  en el mitín de repudio y la ofensa.

Del cuento "revolucionario del proletariado", han sido diplomados para rebajar al analfabeto, al que trabaja, son la tecnotranca ideológica del suspenso: el futuro será bueno si les siguen, si les empujan a mejores puestos. Ellos controlan revistas, noticieros y espacios de la prensa, se celebran, se hacen figuras en el mismo fétido estanque.

Poca falta para que nos llamen perros.

El demócrata niega que es socialista, su paso es ambiguo ha conspirado en cualquier campo, se ha apaciguado en la  incapacidad, no  asume riesgos, por lo general ha obtenido ganancia, beca, publicación, casa, premio, trabajo y lucha para mantenerse a flote.  En el demócrata cubano es visible,   considera que puede salvar la Revolución en Cuba si le dan un puesto, porque tiene la fórmula milagrosa del socialista bueno: es el hombre nuevo que pacta y se anuncia "apolítico" en horas de grave picazón,  adalid de la democracia si hace falta silenciar a otro.

Completamente desvinculado de las masas, con un cortocircuito neuronal que  induce a  la repetición, la fobia,  el ego-nombrilismo, la patología ordinaria, la apocalypses histérica, las frases sin sentido, el desprecio,  para auto revolcarse en la corriente sin cause como papagayo de profetas populistas.

Consideran que tienen al frente, siempre,   eco o  enemigo. La presencia de ese  enemigo, constante les suprime la capacidad de redimirse, de cuestionarse, de avanzar. Repito, son menos creíbles que los comunistas, y para llegar a ese Estado de descomposición hace falta mucho bribón deshonesto, de preferencia  que  ejerza  en Universidades, necesite el comité de base para alimentar reputación, la secta para ser "alguien", el fulano dijo, el mengano aprueba.

Fuera del piquete, condenan, censuran en nombre de su causa. El demócrata socialista  ha montando en grados durante los ocho años de Obama y ha desterrado, ninguneado, perjudicado a compatriotas del exilio, porque son enemigos  de derecha, gentuza, basura extrema sin derecho a tierra, obra, nombre. El demócrata intelectual de izquierda cubano es la cuchillada que faltaba en el exilio para matar la isla y al sano.


El socialista se considera un comunista pero con buenas intenciones.

Poseen una necesidad imperiosa de argumentar cualquier situación o acción- de antemano  calificada por ellos mismos como verdadera-  y derrotar cueste lo que cueste  al  ENEMIGO CRONICO.

Durante las elecciones,  el enemigo monstruoso era Trump y lo fueron todos los que denunciaron a la Clynton como mafiosa.

El Presidente Obama, termina gobierno en tres semanas y  lleva el país a una crisis internacional  con la expulsión de 35 diplomáticos rusos, completamente fuera de  lógica, de inteligencia, de  "savoir faire",  en perretas pues su partido perdió las elecciones. Ellos también están rabiosos, lo hacen saber.

Obama se ha pasado ocho años rascándose los huevos, dando la mano a dictadores, tirando pasillos, haciéndose el "complaciente" con los terroristas, dictadores,  y ahora complica los primeros 100 días del mandato de  Trump.



Putin ha dado una lección de diplomacia a Obama, 
tirando a mierda su irresponsable y peligrosa conducta, 
oportunista, resentida  y fuera de lugar, sin pruebas, para decirlo claro. 

Israel existe como Estado, aunque prefieran desaparecerlo  como " fascistas buenos". Nunca han entendido que Hamas es un ejército que aterroriza a los palestinos e impide se firmen acuerdos de paz. 

El resentimiento es dañino,  se nos avecina la cacofonía demócrata . En los próximos cuatro años tratarán de desestabilizar a Estados Unidos. No importa si se hunden en el intento, son dignos seguidores de los Castro, primero USA anegada que  progreso para la nación. Y siempre el "leitmotiv", el famoso "enemigo crónico", todos somos el  enemigo crónico que les extrae  de la complacencia.

El enemigo crónico que comprende su problema,   poseen una anomalía genética. El enemigo que se pregunta si estos demócratas sufrieron un accidente de chícharos.  El cerebro de "la izquierda", los bien estáticos "mensajeros cubanos de la buena fe",  provocan pena.



2 commentaires:

Margarita García Alonso a dit…

con dos manos no pueden tapar la perreta de Obama y que Putin, en este caso preciso actuo con conocimiento de la diplomacia y sensatez, el resto, "enemigo de ti, enemigo de nos", etc, etc, sigan viviendo del"enemigo cronico" que la historia siempre se revuelca del lado que menos esperan :D Si Obama asume una actitud irresponsable y peligrosa para su nación y la paz actual, pues quien ose usar la calma, como Putin en este caso,tirandolo a mierda, es aplaudido, sin mas.

MIRA COMO TE RESPONDO Y NO PUBLICO TU AMENAZA

Anonyme a dit…

Tienes razón, Margarita, muy bueno. Las élites, de cualquier parte, siempre aborrecerán las democracias representativas y al Estado de Derecho, sea cual sea su gremio, pues son los sistemas libres los que menos protección e impunidad le brindan. Optan por las sociedades cerradas y totalitarias, y casi siempre de izquierdas, donde la garantía de una arbitrariedad, les concede ese grado de miembro de cúpula sagrada, burguesa y patrona.

saludos

Emilio