jeudi 31 janvier 2013

Mis obras en el Museo



Obras de Margarita Garcia Alonso, en el Museo de Juan Carlos Cuba Marchán




Desconsuelo de la costurera.



Desconsuelo de la costurera.

En una habitación llena de objetos,
-una silla vieja como mesa de noche
un flexo torcido-
aunque no tengo el don de la conversación
he escuchado muchísimas cosas.

Con ligereza de carrusel tocado
por la indiferencia de los Hombres
me asombra la cantidad de amigos
prematuramente muertos
de hambre y cosas peores.

Yo nací en el mes de enero,
un día de fuerte nevada en Europa
donde he sido extranjera.
Si alguien me quiere conocer
no necesita nada,
escribo, recorto hechos,
zurzo palabras
de esta desgarradora era
que me toca vivir.
Soy la costurera de Malasaña
-no me mató el soldado,
la bala, la Francia, el enemigo-

Me ahorca el hilo,
la manipulación de la madeja
aunque corte el paño
desarmé el tejido
siempre queda este cuadernillo
oxidándome el alma.




del poemario La costurera de Malasaña, de Margarita García Alonso, Editions Hoy no he visto el paraíso, 2012.


© 2012 Editions Hoy no he visto el paraíso.
© Margarita García Alonso.
ISBN:978-2-919441-23-5
DL: 9782919441235
Impreso en España / Printed in Spain
Impreso por Bubok


He de tomar consejo de todos, la fibra rota, el paño ligero para confeccionar el lienzo que me arropará la eternidad.

La costurera de Malasaña


mercredi 30 janvier 2013

Apuntes meteorológicos de la herborista.


Apuntes meteorológicos de la herborista.

Cielo

Llueve sobre la playa de Deauville,
de la arena al casino una nube
se consuela con las sombrillas
que han decidido seguir cerradas.

Como si fuesen pájaros alicaídos
se posan en el cuerpo que sombrea.

Aire

No me interesan los Hombres,
podré sembrar, recortar la pelusa
esperar el fruto
al ave que emigra
donde crece el verde,
la plantación infinita de eucaliptos.

Sol

Un rasguño en el acantilado
y aquel cuerpo germina.

Cultivos secos.

Traza la ola su pirueta graciosa
desdibuja a la gaviota
que come en mi mano
las palabras no dichas,
escritas en papeluchos de puerto
donde me han prohibido la entrada.
Tiene el diente de perro el rojo
tinto de la sangre que bebe
cuando me arranco la piel,
y me bautizo loca.

Siembra milagrosa.

La leche de florecillas
de bordura de mar,
en el gusto de su boca
que ensaliva mi lengua
mi lengua provocando la savia
de cien árboles airados.

Planta.

La semilla encuentra el cause
en la barahúnda de la entrepierna.

Mala yerba.

El hacha reposa junto a la tijera,
poda cuerpo, tala hoja
sobre el verde antiguo de La Mancha.
Ángel mío, sin ti soy un trapo de piel
que en nada se parece a la creencia,
el zurcido mal echo
y no tengo fuerzas para coserme otra vez.
Las cosas leves caen pesadas en el alma:
no te puedo nombrar y voy a morir esta noche.



del poemario "Cuaderno de la herborista" , Margarita García Alonso, Editions Hoy no he visto el paraiso, 2012. 

© 2012 Editions Hoy no he visto el paraíso.
© Margarita García Alonso.
ISBN:978-2-919441-21-1
DL: 9782919441211
Impreso en España / Printed in Spain Impreso por Bubok

Ya que no he podido entender a los Hombres,
recorto y coso pero no me sale un humano,
me dedico a las plantas.
La herborista.


samedi 26 janvier 2013

Nuevas en Grasofismos

Nuevas entradas en Grasofismos (esto es solo un avance) y ahora me han pedido que firme MargO GarcIa, cuestiOn de marketing (parece) en revistas de grafismo. en fin.


mercredi 23 janvier 2013

El escándalo de la semana: la oscura calavera francesa




La foto de un soldado francés en Malí repercute como una bomba sobre la Francia. Después de rellenar todos los espacios de opinión con el matrimonio gay y la adopción de parejas homoparentales, es el nuevo escándalo mediático en la diáspora.

La imagen fue tomada mientras descendía un helicóptero que enrarecía la atmósfera con una nube de arena, sin pose y sin permiso del fotografiado- así lo confiesa el autor. Inmediatamente se desató el oscuro pensamiento francés que predomina en los tiempos que corren bajo Hollande.

Horror!!! el populacho web enardecido se armaba para descubrir, cazar, eliminar de la tierra al « maldito e infantil » soldado que puso un pañuelo con una calavera sobre su rostro.

Qué si representa a los jugadores virtuales en juegos muchos más serios, que no es digna de la armada french. El conflicto, la guerra, las intervenciones en terceros países, han quedado a un lado.

La calavera asusta, aunque sea el símbolo último de la existencia y este presente en tribus urbanas, en grupos de rock,en catedrales góticas, en el arte. La muerte- leemos- no debe afincarse en la vitrina francesa.

Como si ir a una guerra, a cualquier guerra, no implica matar o ser muerto. Como si este soldado no fuese un simple elemento profético de esta era que no abandona la violencia, el vandalismo, la destrucción, como si no avistase la que se está formando porque en lo económico la Comunidad europea se adentra en la miseria y cuando el pan comienza a escasear el invierno se empeña en ser más rudo.

Qué sucede si borran, desde este instante, los cráneos huecos de los barcos piratas, de los góticos, de las fiestas de muerto mexicanas, si el fin de los fines humanos empieza a representarse con mariposas? No hay que llegar a tanto escándalo filosófico, estético, ético , basta con desmontar las apariencias y reconocer que « algo » anda mal, muy mal, en este mundo.

Lo quieran o no, la guerra es muerte, la calavera ingrata que lo recuerda está bien puesta, basta limpiar los cristales de tanta boutique a la moda para saberlo. La guerra no molesta, que la recuerde un anónimo es el punto fatal para el grito del histérico francés políticamente correcto con su ombligo.




mardi 22 janvier 2013

Genocidio de lobos en SIBERIA

Cuenta la Voz de Rusia que se  ha declarado Guerra contra los lobos, particularmente en Siberia Oriental, en la comarca del Baikal y en Yakutia. Brigadas especiales han salido de caza. En tres meses, la cantidad de lobos en Yakutia, región del noreste de Siberia, será reducida en un 85 %, de tres mil quinientos a unos quinientos. 

Las autoridades locales han abastecido los destacamentos de todo lo indispensable: de combustible y cartuchos, y han prometido incluso una recompensa por cada piel de lobo. Y los tres mejores cazadores serán premiados, generosamente, con un millón de rublos. 

Además de Yakutia y de la comarca del otro lado del Baikal, la cacería de lobos fue declarada también en los Urales, en la provincia de Sverdlovsk, en el Lejano Oriente, en Jabarovsk y en el Sur de Siberia, en Tuva. En esta última, los lobos asesinadas son canjeadas por animales domésticos...

Y para coronarnos de vergüenza  les llama BESTIAS o FIERAS, omitiendo la palabra LOBOS;  no quiero repetir que es una especie en extinción en Europa. El genocidio ha comenzado con la total benevolencia de la humanidad que roba espacios y se cree lo mejorcito y más sensato de la galaxia. Malditos asesinos. 



y como si fuera poco...En Nueva Zelanda comienza una campaña contra los gatos domésticos. El promotor de la misma es Gareth Morgan, fundador del sitio web Cats to Go, apoyado por varios ecólogos. Morgan afirma que para preservar las diversas poblaciones de pájaros de Nueva Zelanda es necesario deshacerse de los mininos. Según Morgan, los gatos ya son culpables de la desaparición de nueve especies de pájaros y han puesto en peligro la existencia de otras treinta y tres especies.

Sin empatía, no vendo ni cáscaras.




AQUí pueden leer el poema que leyó Richard Blanco en la investidura de Obama.

Personalmente el poema me desconcertó, lo vi grandilocuente, esmerado y de un oportunismo a toda prueba; ayer comentaba  lo siguiente: la traducción Google, nada fiable si vemos el mal tiempo interpretativo de este siglo, da:  Whitman + Bukowsky sin ebriedad + Carlos Varela saliendo de Jalisko Park + símbolos que marchan en las buenas mezclas y cócteles de versos + un poco de los dulces que hizo su madre + otro tanto de la caña quemada que cortó su padre + la tragedia ( la referencia a  los chamas asesinados debe haber conmovido a la América)  épica  mística  santoral obamiana  + un final a lo SilvioRodríguez , con el chiflidito al boxeador, ahora no recuerdo el nombre del atleta, ni de la balada. Una mezcla rara y muy oportuna para un presidente que le escogió, sin dudas de su talento, entre otras cosas, por ser un elemento "étnico" gay.

Aclaro: no es a mí a la que tiene que gustarme, le cuadró a Obama y a su programa político, en el cual no creo, pero tampoco importa si creo o no porque no vivo en ese país, así que es pura responsabilidad y creencia de los ciudadanos norteamericanos. 

Tampoco creo en los políticos (ninguno) por lo que no funciona la empatía , en fin, menos mal que a ninguna cuerda tendida le ha dado por decir  que este muchacho debió gritar "esto o lo otro", y mencionar "Lajavana" en su momento de gloria.

Es una gran Oda a la presidencia, y queda como tal, la Oda se eleva y funciona. No sé escribirlas, aunque sé que las monodias son muy benéficas para las autores.Tendré que vivir con el terror de cometer una en el resto de mi existencia, pero dudo que tenga talento para aplicarme y siempre huyo de todo lo influyente o que tenga relación con "poder o poderes". Es un trauma. Richard Blanco lo asumió con mucho brío y ahora seguirá como coletilla a su nombre, signo de distinción para su familia, la futura nación y "esto" de las jerarquías poéticas (que también se me escapa porque no soy de gauche, tampoco de lo/s otro/s)
 Sin  empatía  (del vocablo griego antiguo εμπαθεια, formado εν, 'en el interior de', y πάθoς, 'sufrimiento, lo que se sufre'), llamada también inteligencia interpersonal en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir, estoy frita. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra...)   Sin la famosa empatía, no se me puede pedir mucho, tengo la cabeza jodía con mis épicas personales. Esta, por ejemplo,  me gusta mucho. 

vendredi 18 janvier 2013

Delicias del Bosco con Margarita.




"El Jardín de las Delicias" de El Bosco (Jieromus Bosch) VAN AEKEN BOSCH, "EL BOSCO"(1450-1516) Tríptico en tabla de (206x386 cm) Escuela Flamenca. Gótico con vacas suicidas normandas,  la infanta Margarita de Velazquez,  sin divisiones de paneles y con el cielo del infierno claro.

SEE/ ME



mercredi 16 janvier 2013

Fragmento de la novela La pasión de la reina era más grande que el cuadro, de Margarita García Alonso





...Poco hablaba a la Reina la tropelía por aparecer en su muro de Facebook. Molesta suprimió el permiso de publicación a terceros, lo cual le costó la retirada masiva de doscientas personas afiliadas a la enorme pancarta que constituía la entrada del Palacio virtual de su majestad. Se fue quedando con aquellos, que estando en el mismo caso, se preguntaban hasta dónde podría llegar la vanidad.
La infinidad de mundos le impedía adentrarse en la selva intrincada de su verdadera existencia. Podía salvarse si aprendía en la enciclopedia médica la ubicación exacta de los órganos del cuerpo humano. Despejarse de mentiras y de la envidia que le provocaban esas fotos de seres en eterna fiesta, que la obligaban a recostarse sobre el lado izquierdo para apaciguar el corazón alborotado.
Mentalmente, había adquirido destreza en recorrer su hígado complicado con los éxitos de esa humanidad; de tiempo en tiempo bajaba a las tripas perforadas por ulceras de tanto recibir cariños y « me gusta » sobre temas informativos, y silencio total en entradas donde confesaba sus males de reina abandonada.
Una noche, la Reina Gracia decidió llamarse Margarita, y aplicar como ley arrancarse los pétalos, uno a uno, cuestionando si valía o no la pena enfrentarse a la popularidad. Alcanzó la maestría en el arte de decir frases a destiempo, en soltar improperios cuando le dolía la espina de la mediocridad. No fueron muchos los amigos, pero lleno su estancia virtual de enemigos al acecho de que perdiera un zapato para comerle el pie. Ella lo sabía y sin consultar a los santos y deidades, se sometió al florecimiento; como si estuviese en plena primavera, fue perdiendo el miedo a comentar lo que sentía y por efecto mágico de la verdad, creció la admiración en los visitantes.
Pudo entonces, propulsada por el ego, visualizar los riñones y efectuar un recorrido por su pecho; sumergirse en la corriente de las venas, destrabar los nudos linfáticos y, llena de coraje, extraer su corazón.
Con extrema delicadeza lo subió a la garganta, forzó la estrecha cavidad de la boca con una patadita de la lengua y lo posó en la almohada. Durante horas lo contempló. Era violeta, venoso, y latía despiadado, tratando de pasarse del humo de los cigarrillos que fumaba la reina en la más total cadencia con los elementos.
Sorprendida frente al músculo, se complacía en descubrir los arañazos que tatuaban los ventrículos, hasta que desmayó en un charco de sangre. Al despertar, las manchas como si fuesen de café, configuraban paisajes de su pasado. Claramente identificaba figuras, lugares, rupturas, encuentros. De un golpe, el corazón había arrojado sus culpas, sus pecados, sus ardores ensuciaban el rostro pálido de la reina.
Atemorizada, decidió devolverlo a su plaza, a su encierro, pero le costó mucho trabajo. La boca se negaba a tragar esa masa en forma de pera que se debatía histérica y la garganta seca no facilitó la devolución al pecho de ese corazón que, a falta de oscuridad, se tensaba y volvía de piedra. Como un ciego que recobra la vista, el pobre batallaba con las sensaciones que se acumulaban en los ojos de la mujer.
La reina es una mujer insistente y, con esfuerzo sobrehumano, lo apresó en la caja torácica, pero terminó escupiendo sangre. Repitió la operación durante semanas, hasta que decidió bordar un cojín de deseos y dejar al bravo órgano en lo alto del librero, lejos de la voracidad de la gata negra. De todas formas, nada extraído ocupa el mismo lugar, ni es el mismo. La traza del acto le quemaba, como una cirugía entre los senos.
Desde el teclado lo tiene a la vista. Le observa ennegrecerse, azularse, y le vierte agua azucarada, le da palmadas y continúa escribiendo como si toda la vida fuese inventar plegarias, la frase justa, y reanimarlo fuese el acto más valiente, razonable e inteligente que le haya sido concedido como don al nacimiento.
La reina Margarita ha podido agrandar el espacio vital de su corazón y consolarlo, pero nada calma sus angustias mientras se intoxica con el aire enrarecido que escapa de las redes sociales. Sabe que cada minuto que dedica a responder boberas, suprime una hora a su estancia en la tierra, pero continúa masoquista, entregada a la causa de la comunicación humana, desfallecida en las interpretaciones, invirtiendo en una leyenda a la cual es ajena. Ella sola, en su polo de soledad, muere de mil razones hipotéticas, sin la posibilidad de hacer eterna una pasión.
« Tienes el corazón de poeta, hija, ha gritado quejumbroso el órgano, ¿qué profesión es esa que me aterra, no podías ser otra cosa qué poeta?" ...



jeudi 10 janvier 2013

LUIS MARIMÓN : muerte en Las Vegas.






yo me retiro un tiempo,
no me muero
Luis Marimón

 ...entreleyendo Di Marga Code descubro la referencia a la muerte del poeta LUIS MARIMÓN: (La Habana, 1951-1995) , y las memorias de Alejandría resuenan otra vez en mis tercos oidos: "qué manera tan extraña de no ser Luis tiene la gente ".
Ahora que ya entramos en la Era de Acuario, bajo el Sexto Sol, comprendo que es hora de revisar los códices, las sombras y las leyendas.

Yo andaba por Yellowstone en un jeep con mi hija Beatriz y mi esposa Beatrice, navegando entre aguas termales, geisers, y osos que cruzaban el río frente a nuestra tienda, cuando me llamó Haydee Gómez desde Miami para decirme que Luis Marimón andaba por Las Vegas. Debía preguntar por él en un mercado cubano donde lo reconocían.

Pasamos los cuatro un par de días alucinantes en la ciudad de las luces, el juego y el alcohol con música... Luis en Las Vegas era como un pinguino anacrónico en la Ciudad de Arena. El pingüino es un pájaro que no vuela, es como un pez que quiere volar pero no nada.

De esos días quedaron un puñado de poemas que no sé si encontraré alguna vez porque después de aquella última ronda me quedé sentado para siempre en el Parque de la Libertad, como cuando Luis se sentaba allí a escribir y regalaba los originales de sus poemas de amor a las muchachas que pasaban.

Al despedirnos me entregó la última copia de Las Siete Muertes de la Niña Cecilia y me dijo "Un beso en tu Corazón".

Seguimos nuestra ruta de regreso a California y al llegar a Los Angeles conseguí para Luis unas habitaciones con balcón sobre el Boulevar Sunset, enfrente a donde teníamos la Galería Batá, y lo preparamos todo.
Todo, menos esas palabras del cuervo que ya estaban dichas.

Cuando logré hablar con el bodeguero de Las Vegas y le dije que Luis estaba perdido, no lo podïa encontrar. El bodeguero me dijo que más perdido iba a estar cuando me contara la historia:

Una de esas redadas (que sólo conocía por las películas de Hollywood), había caído sobre el hotel donde se quedaba Luis, con policías y metralletas descolgándose desde los helicópteros en medio de la noche.

Después de cruzar el Estrecho de la Muerte y ser deportado a la Base Naval de Guantánamo antes de poder finalmente entrar en Norteamérica, aquella fué la última gota que le faltaba al vaso de Luis para derramarse.

Al salir libre entre los que estaban " ïn the wrong place at the wrong time", Luis fue directo a una barra, y con el impulso del primer tragó cayó hacia atrás sobre el suelo. Ya no se levantó más.

Cuando supe esta historia ya era demasiado tarde para reclamar su cuerpo, que habrá ido a perderse entre los desaparecidos en la fosa común. Escribí un par de poemas que, como Luis, no sé adonde habrán ido a parar.




ANIMALES PUDRIÉNDOSE EN LA ORILLA DEL YUMURÍ
.
En la mojada tarde los cangrejos
irrumpen entre el fango sangroso de la orilla del río.
Otros animales son como diosecillos que se pudren silenciosamente
al viento.
A un hombre le aterraban los espacios infinitos.
A mí la vida y este mínimo sendero
que va de mi casa a la cervecera
y de la Marina hasta el puente.
Pero yo sólo creo en el amor
y en esas breves espinas y en los peces que se prolongan en sus márgenes
con sus vientres hinchados. Verdes moscas metálicas
(cantáridas)
y negras. Las profetizas revoloteando y en un insecto
traslucido que guía mis pasos a contrasombra.
Brota la vida de sus humildes cuevas
y me saludan.
Pero me agrada ser el que se borra sin creer nada.
El universo es este caminito,
el que me fortifica y amplía,
el que me aparta de los hombres malos;
el que me justifica ante esos perros, esos gallos,
esos corderos que se inflaman y dejan que brote el sol de sus entrañas,
esos hermanos míos que se marchan…
Fieles, quejumbrosos y únicos compañeros en esta travesía.
Y yo no creo en Dios pero de toda
está podredumbre
renacerá la vida…

LUIS MARIMÓN: (La Habana, 1951-1995). Vivió la mayor parte de su vida en Matanzas, donde su figura es hoy una leyenda en el ambiente literario. En vida sólo publicó dos libros: La decisión de Ulises (E. Matanzas, 1988) y El bibliotecario del infierno (E. Matanzas, 1992) Dejó inéditos al morir nueve cuadernos, de los cuales se han publicado Herencia de la Soledad (Ediciones Matanzas, 2005) yCronología del vértigo y del naufragio (Ediciones Unión, 2007). Murió en Las Vegas, Estados Unidos, a donde había emigrado poco antes de su muerte.
.



100 AÑOS
No seré uno de esos viejos que por las mañanas
buscan la leche y el pan
y después se duermen en los parques
esperando las moscas,
el pedazo de algodón que los haga
para siempre callar.
En realidad creo que no llegaré allá.
Por estos reinos penetro en los hospitales y cafeterías,
con mi garfio de vidrio excavo en las viejas tumbas,
calmo mi sed de abismo en la humedad
de los cántaros rotos.
Con un cuchillo en las venas
transcurro en el rumor más callado del hombre.
La misma luna entonces
hace crecer una raíz de muerte en mis ojos sin fin.
Habito en la rabiosa
trampa de algún dios contrahecho
y sé que en el mundo
ya casi nada
vale la pena.
No preciso ninguna fórmula, ningún ritual
para que el vino
siga transcurriendo por mi garganta cruda.
Mis ojos, mohosos por la tanta lluvia que han visto
se niegan a ser despertados por un sediento amanecer.
Me disfracé de olvido para transparentarme;
¡te esperé tantas veces!
He de continuar por la misma ruta que los cazadores
hasta que mi hocico tropiece con sus escopetas.
Pronto, ¿veré a Dios?
¿Qué me dirá?
¿Y yo a él?
La vida para mí
no ha sido fácil...


Las fotos utilizadas  en mis gráficas tienen como procedencia  LA PRIMERA PALABRA, del desaparecido poeta Heriberto HERNANDEZ MEDINA, + archivos perso.
Referencia en  Di Marga code , Abre tu cabeza -Ya Abrí mis ojos , Luis Tomasello

lundi 7 janvier 2013

Poema de enero MARGARITA GARCIA ALONSO



Margarita García Alonso.



Poema de enero

Un día, algún monje diligente/ encontrará mi obra esforzada y
anónima/. Boris Godunov, de Pushkin.
  
 
Sobre una hoja estampada con el horrible logo
de una fábrica cercana a casa,
escribo a todas luces sobre el fin de una época.
El viento transforma la arena
en rosetones aislados
del bosque salen fieras que desmiembran
sin hambre, por placer, no sé,
nunca he sabido, no he podido averiguar
qué pieza abriga la ternura del Hombre,
pero ahí van, envenenan, rasgan,
mutilan y prosiguen a la noche que se avecina.
Creo que habrá guerra, un impulso genético
me avisa: « fue el último muerto»
de un tiempo donde el Hombre se perdió
en un torrente de rostros anónimos
en oscuras informaciones manipuladas.
- hemos perdido la capacidad de sobrevivir,
hasta el héroe se mancha de vulgaridad-
Los poetas, antes desvelados
a la menor quebradura se alistan
para leer vacuidades en parqueos
que caben en la pantalla de un ordenador.
Soy testigo del desmantelamiento de mi ojo,
las fibrillas de neurotransmisión fundidas
sin espaviento escupen basureros:
entre alaridos la plebe sacude confetis,
sale en fotos multi-pixeles-macro-colores
retocado el grano, la pústula en la nariz
se adentraba donde el común viajero
hace su “paripé” de viaje terrestre.
Como si viviese en el faro del planeta,
ayer supe el fin
y diligente arranqué un extenso texto
como si fuese hojilla de helecho estival,
como si me subiese al carromato
que rozaría el magnífico día
que pregonan incautos por allá afuera.
-Quedan pocos recuerdos
de la isla donde nací,
pocos cercanos.
Pensé que no tendría dudas, ni deudas
pero envejecí entre desconocidos
no curé a mi hija, no terminé un libro
que atore al buitre al editor al amigo
y ni siquiera voy al espejo
pues toda huida es quedarme entre ellos.
 
Margarita García Alonso
(Tomado del libro, La costurera de Malasaña, publicado por Editions Hoy no he visto el Paraíso)






2013margaritagarciaalonso



Les invito a mi nuevo espacio dedicado a la CREACION GRAFICA y las artes visuales. Gracias.

2013margaritagarciaalonso