mercredi 29 février 2012

Antología de Poesía Universal + de 6100 poetas de 169 países, de Fernando Sabido




mIS POEMAS EN:

SOY la 6170

POETAS SIGLO XXI


Antología de Poesía Universal



Antología de Poesía Universal + de 6100 poetas de 169 países, de Fernando Sabido

AGRADECIDA

se fueron las reglas...

y el mendigar por un beso.

Marilyn Monroe en Cannes



El festival de Cannes rinde homenaje a Marilyn Monroe en su cartel oficial. La 65 edición de la cita del cine tendrá lugar entre el 16 y el 27 de mayo

Cuando suba la marea



AMARAL estrena nuevo vídeo de uno de los mejores temas de su álbum: 'Cuando suba la marea'.

entretenidos adulones.





Adulones entretenidos.


Inútil que escojas mi nombre
he perecido en el ojo de un tuerto
nombrando con dulzura a conocidos.

Cerrada las piernas, emito fuegos ováricos
desde que pinto a un Hombre
aunque nunca falte el dildo,
el tildo y hasta el falo japonés
con su caja decorada con un samurái.

Cuando atravieso el lodo
de los malditos cantores
de versos de ravioli,
la masa cortada,
machacada en esquinas de harina
me cuelgo al rabo de un caballo
y piso el pasto antes de partir.

¿Habéis gritado yegua?

Soy la que pone la herradura y destripa
a la bestia en la mesa pública.
Si ahuyento a los comensales es solo
porque no saben comerme bruta.

Dentro de pocos manuscritos todo habrá acabado.

Estuve gritando, me he vaciado de gritos
arrastrando muertos, los pocos que han quedado
hacia la impasible primavera.

Pero he llegado tarde,
la niebla indica que he pasado
como un ruido sin que sintáis pena.

He anunciado a lo largo de esta ruinosa existencia
que me moría, que llegarías tarde,
podías haberme contrariado
y llamarme entonces fina poetisa,
poetisa loca, sopladora de zeppelines,

haberme nombrado en los contratos de
gente que escribe

haber viajado hasta este fin de mundo
haber pasado una noche de lujuria
repitiéndome puta
_acepto todo: el morro como el porro
me conmueven el día

pero no,

me fui pudriendo,
queda este hueso que chupáis ahora,
adulones de cadáveres.

Inédito del poemario que sacaré en breve: LA COSTURERA DE MALASAñA

dimanche 26 février 2012

Lo que necesita una buena poeta, en domingo bajo brumas.


Bendito amanecer!


Foto de Oleg Ochlopkov.

confieso bajo ebriedad dominical





El barco ebrio
Arthur Rimbaud


Según iba bajando por Ríos impasibles,
me sentí abandonado por los hombres que sirgan: 
Pieles Rojas gritones les habían flechado, 
tras clavarlos desnudos a postes de colores.

Iba, sin preocuparme de carga y de equipaje, 
con mi trigo de Flandes y mi algodón inglés. 
Cuando al morir mis guías, se acabó el alboroto: 
los Ríos me han llevado, libre, adonde quería.

En el vaivén ruidoso de la marea airada,
el invierno pasado, sordo, como los niños, 
corrí. Y las Penínsulas, al largar sus amarras, 
no conocieron nunca zafarrancho mayor.

La galerna bendijo mi despertar marino,
más ligero que un corcho por las olas bailé
––olas que, eternas, rolan los cuerpos de sus víctimas––
¬diez noches, olvidando el faro y su ojo estúpido.

Agua verde más dulce que las manzanas ácidas 
en la boca de un niño mi casco ha penetrado, 
y rodales azules de vino y vomitonas 
me lavó, trastocando el ancla y el timón.

Desde entonces me baño inmerso en el Poema 
del Mar, infusión de astros y vía lactescente, 
sorbiendo el cielo verde, por donde flota a veces, 
pecio arrobado y pálido, un muerto pensativo.

Y donde, de repente, al teñir los azules,
ritmos, delirios lentos, bajo el fulgor del día,
más fuertes que el alcohol, más amplios que las liras, 
fermentan los rubores amargos del amor.

Sé de cielos que estallan en rayos, sé de trombas, 
resacas y corrientes; sé de noches... del Alba 
exaltada como una bandada de palomas.
¡Y, a veces, yo sí he visto lo que alguien creyó ver! 

He visto el sol poniente, tinto de horrores místicos, 
alumbrando con lentos cuajarones violetas, 
que recuerdan a actores de dramas muy antiguos, 
las olas, que a lo lejos, despliegan sus latidos.

Soñé la noche verde de nieves deslumbradas, 
beso que asciende, lento, a los ojos del mar, 
el circular de savias inauditas, y azul 
y glauco, el despertar de fósforos canoros.

Seguí durante meses, semejante al rebaño 
histérico, la ola que asalta el farallón,
sin pensar que la luz del pie de las Marías 
pueda embridar el morro de asmáticos Océanos.

¡He chocado, creedme, con Floridas de fábula, 
donde ojos de pantera con piel de hombre desposan 
las flores! ¡Y arcos iris, tendidos como riendas 
para glaucos rebaños, bajo el confín marino!

¡He visto fermentar marjales imponentes, 
nasas donde se pudre, en juncos, Leviatán!  
¡Derrubios de las olas, en medio de bonanzas, 
horizontes que se hunden, como las cataratas.
¡Hielos, soles de plata, aguas de nácar, cielos
de brasa! Hórridos pecios engolfados en simas, 
donde enormes serpientes comidas por las chinches 
caen, desde los árboles corvos de negro aroma!

Quisiera haber mostrado a los niños doradas
de agua azul, esos peces de oro, peces que cantan. 
––Espumas como flores mecieron mis derivas 
y vientos inefables me alaron , al pasar.

A veces, mártir laso de polos y de zonas,
el mar, cuyo sollozo suavizaba el vaivén,
me ofrecía sus flores de umbría, gualdas bocas, 
y yacía, de hinojos, igual que una mujer.

Isla que balancea en sus orillas gritos
y cagadas de pájaros chillones de ojos rubios
bogaba, mientras por mis frágiles amarras 
bajaban, regolfando, ahogados a dormir.

Y yo, barco perdido bajo cabellos de abras,
lanzado por la tromba en el éter sin pájaros,
yo, a quien los guardacostas o las naves del Hansa 
no le hubieran salvado el casco ebrio de agua,

libre, humeante, herido por brumas violetas,
yo, que horadaba el cielo rojizo, como un muro 
del que brotan ––jalea exquisita que gusta
al gran poeta–– líquenes de sol, mocos de azur,

que corría estampado de lúnulas eléctricas, 
tabla loca escoltada por hipocampos negros, 
cuando julio derrumba en ardientes embudos, 
a grandes latigazos, cielos ultramarinos,

que temblaba, al oír, gimiendo en lejanía,
bramar los Behemots y, los densos Malstrones, 
eterno tejedor de quietudes azules, 
yo, añoraba la Europa de las viejas murallas 

¡He visto archipiélagos siderales, con islas
cuyo cielo en delirio se abre para el que boga:
––i.Son las noches sin fondo, donde exiliado duermes, 
millón de aves de oro, ¡oh futuro Vigor!? .

¡En fin, mucho he llorado! El Alba es lastimosa. 
Toda luna es atroz y todo sol amargo: 
áspero, el amor me hinchó de calmas ebrias.
¡Que mi quilla reviente! ¡Que me pierda en el mar!

Si deseo alguna agua de Europa, está en la charca 
negra y fría, en la que en tardes perfumadas, 
un niño, acurrucado en sus tristezas, suelta 
un barco leve cual mariposa de mayo.

Ya no puedo, ¡oleada!, inmerso en tus molicies, 
usurparle su estela al barco algodonero, 
ni traspasar la gloria de banderas y flámulas 
ni nadar, ante el ojo horrible del pontón.




Confesiones sobre AMARAR, El BARCO EBRIO y RIMBAUD.
La novela a la venta AQUI.

samedi 25 février 2012

Pongamos que la novela Amarar termina con una frase en catalá...encara t'amaguis, et trobaré






Pongamos que hablo de errancias. Pongamos que hablo de arrecifes. Pongamos que hablo de Madrid. Pongamos que hablo de Barcelona y que es en el idioma catalá que cierra Amarar...


Agradecida pues a los habitantes de Cataluña por enviarme tantas sugerencias, traducciones y traducciones para la frase final.

Puede ser: "Por mucho que te escondas te encontraré." Que sería algo así: "per molt que t'amaguis, et trobaré" o, "encara t'amaguis, et trobaré". O "por mucho que marches, te encontraré", en lugar "de por muchas vueltas que des te encontraré", "Per més voltes que dónis, et trobaré!"

Los catalanes tienen la palabra. Una de ellas pone el punto, porque el aparte está en la próxima novela que vengo de terminar: " La pasión de la Reina era más grande que el cuadro".



El libro está disponible en formatos electrónicos para PC, Tablets, Ipad, Kindle, Smartphones y resto de dispositivos desde la web DE LA EDITORA EL BARCO EBRIO

amarrar, desamarrar el exilio...




"El exilio comienza cuando dejas de protegerte, cuando los orígenes remontan, las zozobras se apaciguan y eres página defectuosa por escribir. Cuando cuelgas el trapo que te acompañó en la despedida y asumes a la desconocida persona que tiene tu nombre, tus apellidos y cierta nostalgia en los días lluviosos. Cuando la lluvia acaba por devorar las lozas del patio de tu infancia. El exilio es dejar a tus padres muertos de ti, y a ti huérfana. Es la pared que miras, cuando sólo tú sabes que es necesario…" (Margarita García Alonso), en AMARAR, El Barco Ebrio, 2012.

vendredi 24 février 2012

Amarar en el Barco ebrio.




Érase una vez un tiempo sin esperanzas. Un lugar donde sólo la poesía abría caminos en el monte. Un territorio donde el futuro es el perpetuo instante de un presente que no termina.

Dos vidas, Maud y Tamiz, que se encuentran más allá del tiempo, más allá de la geografía, más allá de la realidad o la fantasía, para compartir algo que se vive sólo en las grandes historias. Como dos mundos que colapsan como una fatalidad y se mantienen unidos por lazos que van más allá del simple azar.

Todos tenemos, como Maud y Tamiz, nuestros fantasmas, nuestros eternos conflictos que nos impiden soltar las libertades que nos hacen más felices; pero a la vez esos mismos fantasmas, bien sometidos, nos ayudan a vivir.

COMPRAR

"Estoy insensible, vivo como una larva que se ha enredado en su propia tela. Regreso en las madrugadas con la piel erizada y oliente a callejuela de este pueblo que apesta la mediocridad. Vivo acumulando rasguños, como si fuesen historias que me niego a escribir, pues paso hambre, en estos momentos, solo hambre, preocupación por el pedazo de pan cotidiano. No sé escoger las palabras para ser reconocida del lado bueno, pues no soy del lado de nada, ni soy. Mi máquina no es un médico, ni una pastilla contra la fiebre; mi máquina y yo estamos enclaustradas en una isla donde nadie me ve, nadie me retiene, ahogada en el nerviosismo. Mi delito es pensar en tonterías y perderme en los libros." Margarita García Alonso

IR

lundi 20 février 2012

Contar la eternidad



Publicado por Consejo Editorial Barco Ebrio

"Los amantes cuentan la eternidad en minutos." (Margarita García Alonso)

Gracias.

eDITORA ELBARCOEBRIO

Escombros


escombros

te toca, nené...


♪♫Tanto le quería, que tarde en aprender a olvidarle diecinueve días, y quinientas noches...♪♫

Gracias Laura por el video...y la frase: Como dice Kundera, la unica que cuenta es la que estrañas por la noche

suicidas





La muerte no tiene pasado. A pesar de ello, cuando un escritor decide suicidarse, los lectores y los críticos buscan en cada una de sus palabras un indicio, una premonición, analizan sus páginas como policías que buscaran huellas en el escenario de un crimen y hasta parecen querer leer sus obras como si, por alguna improbable perversión de las leyes del tiempo y el espacio, hubieran sido escritas después de desaparecido su autor, o como si éste hubiera sido durante años un muerto en vida, alguien que ya escribía desde el futuro, desde ese terrible después.

Cuando no existen respuestas, lo mejor es inventarlas. Cuando los hechos no bastan, hay que recurrir a la imaginación. Sin embargo, el silencio de la muerte sólo existe para los vivos, son los que quedan de este lado del más allá quienes parecen sentir la imperiosa necesidad de cubrir o al menos atenuar ese hermético vacío que deja tras de sí la muerte, esa inmovilidad como ultraterrena que sucede al disparo, la copa de veneno o la caída al vacío.

Y son los vivos, o los sobrevivientes, que diría un fatalista, quienes inventan lo que tienen que decir las palabras del suicida, quienes asocian el drama final con el resto de la historia de la mujer o el hombre que dijo basta, lo mismo que si no fuesen más que los dos extremos de una misma soga.

En realidad, y esto lo sabe cualquier psiquiatra, la mayor parte de los suicidas no saben que van a matarse hasta poco antes de abrir la espita del gas o volcarse en la palma de la mano los barbitúricos. Algo así como los marineros del relato de Horacio Quiroga que se reproduce en este volumen. Son personas depresivas, amargadas o infelices y, seguramente, han jugado en más de una ocasión con la idea del suicidio, pero el paso suelen darlo en un momento de desesperación.

Un suicidio se comete, pero no se planea, no al menos como cualquier otro acto. Pensar en morir es muy distinto a ir a morir, como se ve con astuta claridad en el extraordinario relato de Ambrose Bierce incluido en esta antología. Hay escritores que intentaron matarse varias veces, eso es cierto, como la poeta norteamericana Anne Sexton o como otro de los escritores seleccionados para este libro, Guy de Maupassant, que veía en el suicidio, como tantos otros, un acto de poder del hombre ante la fatalidad: "¡El suicidio! Pero ¡si es la fuerza de quienes ya no tienen nada, la esperanza de quienes ya no creen, el sublime valor de los vencidos! Sí, hay una puerta por lo menos en esta vida, siempre podemos abrirla y pasar al otro lado." Hay, también, escritores que pusieron fecha de caducidad a sus vidas, como el poeta Gabriel Ferrater, que anunció a los treinta años que no cumpliría jamás los cincuenta y uno y, cuando llegó el momento de cumplir su palabra, se puso fin de un modo estremecedor, atándose una bolsa de plástico a la cabeza. Por alguna razón, esa vulgar bolsa de plástico me produce un escalofrío mayor que las espadas con que se ultimaron Yukio Mishima o Emilio Salgari.

Y hay autores que decidieron tomarle la delantera a la muerte cuando, por unos u otros motivos, sus existencias ya eran, como en el relato de Jack London que incluye este libro, "un largo camino de amargura y horrores" que se había ido estrechando y que ya llegaba a su fin. Eso le ocurrió a Sylvia Plath, que no pudo sostener el peso de ser abandonada; a Reinaldo Arenas, que pronto descubriría que el paraíso capitalista era igual que el infierno comunista; a Hemingway y Bohumil Hrabal, el primero de los cuales se disparó para matar, junto a él, todo el sufrimiento que le causaba el cáncer que padecía; y el segundo porque encontró un doble remedio trágico al sufrimiento que le producía la enfermedad, en su caso una terrible artritis, y a la depresión en que lo había sumido la muerte de su esposa. Le ocurrió a Marina Tsvietáieva cuando ya sólo quedaban a su alrededor miseria y abandono. Y también a dos de los autores de este tomo, Stefan Zweig y Virginia Woolf, el primero por huir de su memoria -igual que Paul Celan, el fascista Pierre Drieu la Rochelle o Primo Levi- y la segunda por escapar a la locura. El fracaso literario llevó a la tumba a Maiakovski y a Alfonso Costafreda.

El alcohol empujó hasta el cementerio a Malcolm Lowry, a Dylan Thomas, ambos presentes aquí, y hace poco al poeta Javier Egea. Otros, como Pavese, se mataron porque eran incapaces de seguir vivos. Es impresionante, al leer este libro, pensar en el cianuro de Horacio Quiroga, la morfina de Jack London, el veronal de Ryunosuke Akatugawa, la bala dadaísta de Jaques Rigaut o los somníferos de Malcolm Lowry. Es impresionante pensar en el minuto anterior a todo eso, ese minuto que creo que ha reflejado como nadie otra suicida, la poeta y narradora austriaca Ingeborg Bachmann, que se quemó viva prendiéndole fuego a su cama, por ejemplo en este poema de su libro No sé de ningún mundo mejor -publicado en España por Hiperión y traducido por Jan Pohl-, titulado "Hablar con un tercero":


Y he elegido a la
muerte, para todas las
confesiones ella, le he
contado, a esta muerte
disparatada, a la que no
puedo imaginar, a la que
puedo provocar rápidamente,
pero nunca imaginar, le
he contado.
La muerte, a la que le he contado
tiene la amargura de treinta
píldoras, mide una
caída por la ventana, y
le digo, al estar sola
con ella, ella tan larga tan larga como una caída por la ventana,
ella tan corta, larga como un sueño,
hasta que le quite al sueño
la preocupaciones por
mí, le cuento a este
tercero.
Digo: hazme ver su
boca, y ese ojo
hazme ver cómo era,
dale marcha atrás,
hazme ver cómo
digo:
Otra vez, y
soy.

La muerte no es un valor literario ni el suicidio tiene más que ver con la literatura que el amor, el odio, la felicidad, el miedo, la tristeza, el deseo, la traición, la soledad o la envidia. Y, claro, no hay muerte que convierta un libro en algo mejor de lo que es, porque en el espacio hermético e inalterable de las obras impresas, a los relatos, los poemas y las novelas no les importa en absoluto si su autor está vivo, muerto o en un punto intermedio entre ambos estados. Y, en el fondo, a los lectores tampoco. Excepto, quizás, a los más morbosos.

En este libro no sólo se reúne a unos cuantos autores suicidas, sino que en gran parte de los relatos el suicidio es un tema central o, como mínimo, una amenaza de fondo. Sin embargo, lo que les ha otorgado a la gran mayoría de estos escritores un lugar en la historia es la calidad de sus obras, no la tragedia de sus vidas. Alrededor del suicidio hay, como no podía ser de otro modo, toda una mitología, y hasta quien se atreve casi a decir que no matarse es de cobardes. No comparto esa opinión ni suicidarse me parece un acto de coraje, sólo de desesperación. Y tampoco creo que los autores que terminan suicidándose posean un secreto que los demás ignoran. Las librerías están llenas de obras maestras sobre el dolor, el sufrimiento, la desdicha y la angustia escritas por mujeres y hombres que murieron en sus camas de eso que se llama, de un modo un tanto macabro, ni más ni menos que muerte natural. Y también están llenas de obras maravillosas escritas por gente como Osip Mandelstam o Anna Ajmátova que crea-ron sus versos en medio del infierno, cuando eran persegui-dos, veían caer asesinados a los suyos, sufrían hambre y privaciones de todo tipo, acosos, cárceles, torturas y campos de concentración. Y, sin embargo, pensaron que escribir era un modo de salvarse, de vencer a sus verdugos.

En la literatura, lo mismo que en la vida, una cosa puede ser lo contrario de la otra y ser tan verdad como ella. Ojalá los escritores que componen esta antología no se hubiesen matado. Sus creaciones no serían peor por eso y no hay más que leer este libro para darnos cuenta de todo el placer que nos robaron al verter el veneno o disparar sus pistolas.

Prólogo de Benjamín Prado para el libro SUICIDAS (Ópera Prima).

Aporte de Oscar Sipán

dimanche 19 février 2012

de maldicionario.



Cobertura del caos.

Cuando alguien te diga que no te ama, créele. No escuches más allá de sus
palabras. No te entretengas en sus ojos. Créele.- Salcedo.


Sin “rappresentazione” no sé donde habría llegado.
Si el loco se orienta por la quijada
entreabierta de las damas
el paraíso asemeja a la vida inalterable,
complaciente de la asqueada.

Señor, este jovenzuelo no se arrepiente
de violentar el heno y lisonjear al extraño
propietario del olmo que repite encrucijadas
a los bandidos de la ciudad.

El no dar consuelo hace de Aans un signo negativo,
el maligno sin orejas que ríe a destiempo.
-Haz recuento de la infamia,
reaviva el odio que barniza tu aliento,
saliva y comparece a tu juicio.

Circulan orificios en el corredor de su pecho
la tremenda sequía agrava la voz,
cuidadosamente tose desvencijados
instrumentos de manipulación.
Aans utiliza mis ovarios para cavar en Madrid,
el túnel del infierno.

Del poemario Maldicionario , Editions Hoy no he visto el Paraiso, 2010.

MGA

Brumas para la lechuza, Textos poéticos Margarita García Alonso


Recuperación violenta del seno donde sangra la lechuza


Fue en el verano del 2006 cuando perdí el gato
y bajo la lluvia busqué su maullido.

En el bosque normando, envuelta en sombras,
deposité un platillo de leche y vigilé
siete noches seguidas a la vieja de la casona.

Pongo a consideración mi caso:
es en el lado izquierdo que el vaso roto invoca
a la escama que desciende al pie
y me brusca el vientre donde escarban hormigas.

Yo tuve un hombre,
nada le era suyo,
le inventé del gemido
hasta el poro que cierra.

Pero tuvo éxito, engranaba
palabras zurcía la creencia.

Durante años fui su puta
me inventé humana
y nada me pertenecía
-del aire hasta el pulmón-
sonaba hueco.
Pero tuve éxito: colmé
el exceso y la demencia.

No le faltaría razón: el resto ha sido
de una humillación tremenda.

Estoy dispuesta a emprender el mismo viaje
aunque el viento barra las callejuelas
y oculte al animal en cualquier parte.

Inédito del cuaderno La costurera de Malasaña
©margaritagarciaalonso

68 encantos.





Vivienne Westwood posa desnuda para el fotógrafo Juergen Teller, a sus 68 años.

ombligo




Antonin Artaud - El ombligo de los limbos

Allí donde otros exponen su obra yo sólo pretendo mostrar mi espíritu.
Vivir no es otra cosa que arder en preguntas. No concibo la obra al margen de la vida.
No amo en sí misma a la creación. Tampoco entiendo el espíritu en sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los proyectos de mí mismo, cada uno de los brotes gélidos de mi vida interior expulsa sobre mí su baba.
Estoy en una carta escrita para dar a entender el estrujamiento íntimo de mi ser, tanto como estoy en un ensayo exterior a mí mismo y que se me presenta como una indiferente incubación de mi espíritu.
Sufro que el Espíritu no halle lugar en la vida y que la vida no se encuentre en el Espíritu, sufro del Espíritu-órgano, del Espíritu-traducción o del Espírítu-atemorizante-de-las-cosas para hacerlas ingresar en el Espíritu. Yo dejo este libro colgado de la vida, deseo que sea masticado por las cosas exteriores y en primer término por todos los estremecimientos acuciantes, todas las vacilaciones de mi yo por venir.
Todas estas páginas se arrastran en el espíritu como témpanos. Perdón por mi total libertad. Me niego a hacer diferencias entre cada minuto de mí mismo. No acepto el espíritu planeado.

Es preciso acabar con el Espíritu como con la literatura. Quiero decir que el Espíritu y la vida se encuentran en todos los grados.
Yo quisiera hacer un libro que altere a los hombres, que sea como una puerta abierta que los lleve a un lugar al que nadie hubiera consentido en ir, una puerta simplemente ligada con la realidad.
Y esto no es el prefacio de un libro, como tampoco lo son los poemas que lo indican en la lista de todas las furias del malestar.

Esto no es más que un témpano atragantado. Una gran pasión razonadora y superpoblada arrastraba a mi yo como un puro abismo. Resoplaba un viento carnal y sonoro, y el azufre también era denso. Y pequeñas raíces diminutas llenaban ese viento como un enjambre de venas y su entrelazamiento fulguraba. El espacio sin forma penetrable era calculable y crujiente. Y el centro era un mosaico de trozos como una especie de rígido martillo cósmico, de una pesadez deformada y que sin parar cae como un muro en el espacio con un estruendo destilado. Y la cubierta algodonosa del estruendo tenia la opción obtusa y una viva mirada que lo penetraba. Sí, el espacio entregaba su puro algodón mental donde ningún pensamiento era todavía claro ni devolvía su descarga de objetos. Pero paulatinamente la masa dio vueltas como una náusea potente y fangosa, una especie de fuerte flujo de sangre vegetal y detonante. Y las ínfimas raíces trémulas en el filo de mi ojo mental se arrancaban de la masa erizada del viento a una velocidad vertiginosa. Y todo el espacio como un sexo saqueado por el vacío ardiente del cielo, se estremeció. Y algo como un pico de paloma real socavó la masa turbada de los estados, todo el pensamiento más hondo se diversificaba, se disipaba, se volvía claro y reducido.
Entonces era preciso que una mano se transformara en el órgano mismo de la aprehensión. Y aún dos o tres veces giró la masa artificial y cada vez, mi ojo se enfocaba sobre un sitio más exacto. La oscuridad misma se hacía más densa y sin objeto. Todo el hielo ganaba la claridad.

Dios-el-perro contigo y su lengua
que atraviesa la costra como una saeta
del doble morrión abovedado
de la tierra que le causa ardor.

Y aquí está el triángulo de agua
que se aproxima con paso de chinche
pero que bajo la chinche ardiente
se transforma en cuchillada.

Bajo los senos de la espantosa tierra
dios-la-perra se ha marchado,
de los senos de la tierra y de agua congelada
que pudren los agujeros de su lengua.

Y aquí está la virgen-del-martillo
para masticar las cuevas de la tierra
donde la calavera del perro del cielo
siente crecer el horroroso nivel.

Doctor,

Hay un asunto sobre el cual hubiera querido insistir: es el de la relevancia de la cosa sobre la cual operan sus inyecciones; esta especie de languidecimiento esencial de mi ser, esta disminución de mi estiaje mental, que no quiere decir, como podría creerse, un rebajamiento cualquiera de mi moralidad (de mi alma moral) o ni siquiera de mi inteligencia, sino más bien de mi intelectualidad servible, de mis recursos razonantes, y que se relaciona más con el sentimiento que tengo yo mismo de mí mismo yo, que con lo que pongo de manifiesto a los demás de él.
Esta vitrificación sorda y polimorfa del pensamiento que en cierto momento elige su forma. Hay una vitrificación inmediata y llana del yo en el centro de todas las posibles formas, de todos los modos posibles del pensamiento.
Y, señor Doctor, ahora que usted está bien enterado de lo que puede ser alcanzado en mí (y curado por las drogas), de la zona de conflicto de mi vida, espero que sabrá suministrarme la cantidad suficiente de líquidos sutiles, de reactores especiosos, de morfina mental, capaces de sobreponer mi abatimiento, de enderezar lo que cae, de juntar lo que está separado, de reparar lo que está destruido.

Le saluda mi pensamiento

De "L'Ombilic des limbes"
Versión de L.S.

Ligero aumento de la MIERDATIZACION de Miami.

Y HAY QUIENES PIDEN + Y +
QUE LES LLEVEN HASTA LAS RUINAS de Lahavana para que los perros puedan mearlas...

familiar



Recuerdo la infancia con mis hermanos, dos en aquel momento.
by mark apers

vendredi 10 février 2012

reganas...



regalo de Josean de Hojalata.

mierdas




Miren que trato de mirar al mar y darme duchas de aire helado, pero que vergüenza me dan estos escritores en exilio que se han convertido en publicistas de escritores que van y vienen por las líneas de la censura de la Habana, -caso reciente, que guatequería señores con el periodismo de Padura, lo que dijo, como se rascó en la presentación de un libro- relinkeado con gustosa mansedumbre, cuando ninguno es mencionado en la isla.

Qué indignos y falta de ética, como se dejan pisotear el nombre, y sirven de pala a aquellos que juegan a Conde en palacio, camarada en trinchera, de cada bando se hacen espuelas.

Lo visto hoy en Facebook es para pedirle a los perros que apaguen el quinqué, que la casa está llena de esperpentos y payasos. Y qué pena, si los saco de mi lista, me quedo con cinco intelectuales.

Qué soledad tan grande, madre de dio's.

los centinelas de la costurera de Malasaña




Centinelas de Madrid.

Un hombre alado salió a dar una vuelta
y al aterrizar en el prado que habituaba
encontró que habían construído una ciudad en su lugar.

En mi casa siempre oí cantar, era mi abuelo
que hacía bocetos de ángeles a la medida
de mi pie descalzo.

Ahora habita en las azoteas de Madrid
donde el tiempo no existe
y una cuidadela de ángeles vigila
a los fumadores de porros,
a las mujeres que duermen
a la sombra de Al Fénix
y parecen solas,
pero casi siempre las cabalga un adolescente.

Por más que busco no encuentro
a la Virgen de los Peligros,
con su nimbo de luz de la marca Moore,
haciendo milagros de bombillas.

Aurora, desde la azotea apenas me ve
-cosas de perspectiva-
por muy diosa que sea se tira a fontaneros
que saben manejar el métal.
Cuando llueve se lava,
calada hasta la madera.

Minerva en el Círculo de Bellas Artes,
a 58 metros sobre la calle de Alcalá,
a pesar de estar hueca murmura que
su miedo es el viento.
Pero en realidad es al Hombre a quien teme
el hombre que cuelga su traje ahumado,
sobre el filo de la ventana,
hacia el abismo la tendedera y sus ganchillos
que saltan pavorosos al vacío.

Cuando un trozo del ala de Pegaso cayó sobre la calzada
la Real Academia de San Fernando dictaminó
que « en evitación de alguna catástrofe »
se bajase a los centinelas de  mármol.

En aquel entonces los bloques se desmoronaban,
y no hubo más remedio que cortarlos,
aunque entre tejados se escuchara
como ponían el grito en el cielo.

Bajar fue casi tan complicado
como había sido subir los vigilantes a las azoteas.
Durante horas abandonados en la acera de la Gran Vía,
semejaban fantasmas de desterrados.

Entre la plaza de Legazpi y la glorieta de Cádiz.
volvieron al suelo los originales
- no tiene sentido adornar tejados
ni esconderse a la sombra de ángeles.

-Pero todos eran sustitutos, pura copia-

Cada marzo un rayo de sol atraviesa la cabeza
del Ángel caído que añora el prado
y sobrevuela quienes transitan sin dios ni rodillas,
fabricados de la misma manera que sus padres,
esculpidos en barro, quemados por
la cera, con un pequeño corazón donde se coló el bronce.

Yo sigo escuchando, quizás solo sea el abuelo
que reza sin poder tocar tierra.

Del libro inédito La costurera de Malasaña.
Gráfica de William RIOS, con mis mujercitas quemadas...Gracias, otra vez.

jeudi 9 février 2012

no me dejes cazando cucarachas sobre paredes ilusorias...




Romain Humeau/Eiffel

Ne m'laisse pas comme ça à la merci d'leurs yeux goguenards
A traquer des blattes sur des parois illusoires
Enfonce tes punaises dans les affolements de ma crise
Et tous les grands crics qui me croquent la matière grise

Ca sniffe la mort à plein nez, j't'en lèche les babines
A honorer le confinement d'une mezzanine
Qui petit à p'tit se transforme en boite à chaussures
Dès qu'elle s'ouvre on s'casse sur les ailes d'une libellule

Ne m'laisse pas ne pas m'endormir sans faire le vide
Ou alors reste éveillée reste avec moi
Ne m'laisse pas avec ce froid dans le dos rigide
Ou alors fais comme moi, ne respire pas.

Ce sont les moutons qui me comptent sauter les barrières
Et le marchand de sable qui passe... La marche arrière
L'histoire du p'tit garçon qui voulait une histoire
"L'histoire du p'tit garçon qui voulait une histoire..."

Ne m'laisse pas ne pas m'endormir sans faire le vide
Ou alors reste éveillée reste avec moi
Ne m'laisse pas avec ce froid dans le dos rigide
Ou alors fais comme moi, ne respire pas.

Ca shoote dans les colonnes de mon palais vertébral
C'est vertigineux de te voir à l'horizontale
La Berlue en italique, les caprices c'est pas fini
Comme cette étoile qui par un "chut" nous rétrécit

Ne m'laisse pas ne pas m'endormir sans faire le vide
Ou alors reste éveillée reste avec moi
Ne m'laisse pas avec ce froid dans le dos rigide
Ou alors fais comme moi, ne respire pas.

Assieds toi sur un banc et cesse de rire jaune
Ca m'aidera toujours à colmater ma couche d'ozone
De ton plafond les arachnées m'ont vu t'épier
Et dans tes yeux se sont aperçues que je flippais

Alors fais comme moi ne respire pas
Fais comme moi ne respire pas

Regalo de Martial Roels Artiste Peintre

mercredi 8 février 2012

Ha muerto en exilio el poeta y narrador cubano Julio San Francisco.




En las librerías online Lulu y Bubok están disponibles todos los libros del autor: "Nada y otros cuentos del absurdo", "Misterio del Interior (cuentos satíricos)", "Todo mi corazón y otros agravantes (poemas escritos en La Habana y Madrid)", "Así en la cama como en el cielo (poemas eróticos)", "Tengo que estar enamorado (décimas)", "El desterrado (poemas del destierro)" y "Prensa Gulag (novela)".(aunque ya sirva de poco, no tocará un duro, y quizás ni lo mencione la prensa del exilio tan ocupada en el vedetismo, el yoanismo, la orlandera andante, el cupón y la vela mediática. Honor a su coraje de auto-financiarse los escritos, para que no desaparezca la memoria de la prensa gulag y del destierro, ante tanto cabrón que borra lo que hemos pasado twitteando pajarerías. En paz descanse )


El parque madrileño que frecuento
tiene frío
y yo
tengo frío
y el banco donde me siento
tiene frío.
El parque tiene, también, un joven con su esposa enamorada
y yo trato de imaginarme, por curiosidad,
cómo será tener una esposa enamorada
en este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada
tiene un coche en el que vienen a este parque madrileño
y yo, por entretenerme, trato de imaginarme
cómo será tener un coche
y llegar con una esposa
a este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada y su coche
tiene una casa
y yo, por distraerme, trato de imaginarme
cómo será llegar a una casa
en un coche
después de pasear por este parque madrileño
con una esposa enamorada.
El joven de la esposa enamorada, su coche y su casa
tiene un amigo que se encuentra con ellos
en este parque madrileño
y yo, por divertirme, trato de imaginarme
cómo será tener un amigo
y encontrarse con él
en este banco frío
de este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada, su coche, su casa y su amigo
tiene patria
y yo me pregunto cómo será tener una patria.
El joven de la esposa enamorada, su coche, su casa, su amigo
y su patria
tiene un hermoso perro
y pasean con su hermoso perro
todas las tardes
por este frío parque madrileño.
¡Si yo tuviera un perro!

El Retiro, Madrid, octubre, 1998




Tomado de su espacio virtual: JULIO SAN FRANCISCO (MATANZAS, CUBA, 1951) POETA, CUENTISTA Y PERIODISTA. SU OBRA ESTÁ INTEGRADA POR ACROBACIA ROJA, POEMAS CONTRA EL OPORTUNISMO (LA HABANA , 1986), TODO MI CORAZÓN Y OTROS AGRAVANTES, POEMAS ESCRITOS EN LA HABANA Y MADRID (MADRID, 2002) Y NADA Y OTROS CUENTOS DEL ABSURDO (MADRID, 2006). ACABA DE TERMINAR NACIDO PARA TRIUNFAR, LA APASIONANTE LUCHA DE UN PERIODISTA CUBANO DISIDENTE, QUE TIENE PRÓLOGO DEL PRESTIGIOSO ACADÉMICO DE LA ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA LUÍS MARÍA ANSON. SU POEMA EL DESTERRADO SE ESTUDIÓ EN LA SORBONA EN 2005 Y SE HA TRADUCIDO – AL INGLÉS, AL FRANCÉS Y AL ITALIANO. ES MIEMBRO FUNDADOR DE HABANA PRESS, LA PRIMERA AGENCIA DE PRENSA PRIVADA Y LIBRE EN CUBA EN MEDIO SIGLO, Y DEL MOVIMIENTO CUBANO DE PERIODISMO INDEPENDIENTE O LIBRE. ES AUTOR DE LOS ENSAYOS "EL MOVIMIENTO CUBANO DE PERIODISMO LIBRE: UN HECHO SIN PRECEDENTES EN EL PERIODISMO MUNDIAL" Y DE " LA GRAN ESTAFA Y LAS LETRAS CUBANAS" / Julio San Francisco (Matanzas, Cuba, 1951) poets, storytellers and journalists. THE banish his poem was studied at the Sorbonne in 2005 and has been translated - into English, French and ITALIAN.




pdf de Prensa Gulag, cortesía de Guillermo Glez Arce.
Homenaje en Facebook, tierra de exiliados.

mardi 7 février 2012

nevada del cinco -doce Le Havre, Normandie







+ Photos

Buen paraíso con cielo amarillo, lleno de mierdillas volando.




Debo confesar, primero que en paz descanse y después que en mi casa de la Habana tenía un tapiz de Tàpies que iba con todo, lo mismo podía ponerlo en el suelo que de sobrecama, y que fue una de mis primeras desilusiones sobre el trabajo en el campo del arte, y la mejor forma de saber que cualquiera se come un cable porque mira que hizo fortuna y nombre este hombre pintando mierdillas, nada, que los elegidos vienen con el culo enchapado en oro y el resto se los comen las auras. Buen paraíso, como el que tuvo en tierra, donde otros con más ahínco siguen en el infierno.

FOTOGALERÍA El álbum personal del artista

la Fondation Antoni Tàpies à Barcelone

vendredi 3 février 2012

Calles nubladas de noviembre, es Madrid




Calles nubladas de noviembre, es Madrid.

En la esquina creo:
el caballo romperá los platos
pero no tocará la porcelana.

En el río subterráneo del Metro
corren las lágrimas
de las mujeres de la esquina.

Se escucha el bramido de sus pechos
y yo hinco el diente al miedo.

Debo regresar a casa -pan con pan,
aunque él piensa diferente de mí
que conmigo-.

Explico: he colocado la lamparilla
del cuarto en la ventana
frente a otra ventana idéntica
en medio de la puerta que da a la puerta y miro
si se han ido las piernas larguísimas,
si ha cerrado.

La luz pestañea y salto.
Si me cuelgan en un perchero
pedirán mucho más en la rifa.

La mano rutina en el pasante
que se adentra en el subsuelo,
tras ahogarse en mi destiladora.

Y yo sin maleta
bajo el cielo nublado,
en una esquina de Madrid.

Inédito del “Cuaderno de la herborista

La antropofagia cubana en madejas de babas.






















He optado por subir al blog los diálogos inconclusos de Facebook.

Manuel Alfredo
Muy bueno el artículo de Padura, aunque discrepe de algunos de sus puntos, no dejo de reconocer que esas polémicas y esas críticas despiadadas de los intelectuales cubanos, que aumentan el odio y la división, a los que beneficia es a los tiranos.

Me gustó sobre todo la opinión sobre los comentarios que aparecen en los diarios digitales (Ej: DDC) que son la mayoría vergonzosos:
"...Pero también es innegable la abundancia de oportunistas de toda laya que, gozando de disímiles protecciones, o escondiendo la propia identidad tras seudónimos, se dedican a la denigración de quienes, con su trabajo y obra se les oponen, molestan o ponen en evidencia. O simplemente a aquellos a los que envidian y, peor aun, odian..."
Aqui les dejo el enlace. buen fin de semana a todos!!!!

























Margó Reina de Groenlandia
No creo que los tiranos se sientan rascados por esas polémicas, pues son ellos quienes han lanzado la "campañita" TODO EL QUE NO ESTE CON NOSOTROS es un odioso, (un propagador de odios) y con la que suenan la lata todo aquel que se sienta embarrado. Lo único defendible es que si usted tiene un criterio, debe aprender a firmarlo y decirlo sin embarras, sea lo que sea, claro, comprendo que recibirá un tratamiento medieval: condenado al silencio por el jamás de los jamases de la eternidad. El resto, para el mismo uso que el Granma.

Nota: (ayer pegué lo mismo porque va en todas partes)



Manuel Alfredo Mi querida Margarita, tu eres una mujer de principios y tus comentarios son con nombre y apellidos. Lo penoso son los comentarios anónimos en los fórum digitales, que los hacen de ambas orillas, promoviendo el odio y la división, que es lo que favorece a la dictadura. Muy bueno lo del Gramma, jajaja. Un abrazo y mis respetos para ti siempre.



Manuel Alfredo Aquí el debate si es más serio e interesante Vamos a leerlo....




Margó Reina de Groenlandia La verdad, Manuel, es que no entendí nada porque las palabras rebotaban en mis ojos y volvían al PC, como en un juego de pin pong. Es normal que muchos de mis contemporáneos hablen con abstracción de la isla y de los poderes de la lengua y el cerebro porque son "buenos" hijos, seguidores de las enseñanzas de "papá"*1 y por consecuencia usan el mismo lenguaje y sobre todo insistan en reclamar diálogos, con ese gustico en el pensamiento RECLAMAN " pero si nos hemos portado bien, ahora que nos pregunten qué pensamos de esto, lo otro y de las malangas".

A mí  no me han ayudado en nada, dentro como afuera, no existo, aunque haya publicado libros a excelentes poetas, no los vi cuando movilicé para pedir libertades en Cuba, así que toda esa jeringa de mentes tan altas, se queda en eso, en jeringa entre familiares de oficodas. Que me proteja el buen D.ios para no entrar a ninguna de esas instancias, y guarde mi libertad. El día en que me dejaron huérfana de isla, y entre a ser huérfana de la fraternidad inexistente de los escritores exiliados, pues ese día juré no hablar con muertos, fantasmas o vendedores de ecuanimidad sanguínea. Un beso.”


Las recetas de cocina de las revistas culturales del exilio.

*…"buenos" hijos, seguidores de las enseñanzas de papá…

"*1; Me refiero al Caimán Barbudo, el lenguaje critico que usaba,- hablo de cuando leía los manuscritos en casa, antes de que salieran impresos y santificados a fines de los ochenta y principios de los noventa hasta su desaparición - me parecía aburrido, pretencioso, en palabras claras “inmetible” y es por desgracia el método analítico utilizado décadas después por muchos intelectuales cubanos que dirigen espacios culturales en la WEB para comentar, ejercer opiniones sobre autores y obras, lenguaje que tomaron como la ultra referencia del pensamiento crítico.

Esa leña es completamente ajena a la creación El periodismo cultural anquilosado en la superabundancia de erudición me aterra porque esconde al comentado (creador-obra) para que el articulista se pose en pavorreal, plantado en el centro como un búcaro lezamiano, y cuya finalidad es tapar el rabo del “pajero”.

No recuerdo que ninguna de estas revistas, digamos dedicadas a la Cultura en el exilio haya provocado polémicas sobre un libro, un cuadro, un concierto, una performance. Esas páginas contribuyen a establecer escalas de valores falsos a partir de la “inclusión de grupos”, de “conocidos útiles”, de “improvisados oportunistas entrevistadores” que ganan por la publicación un puesto en la comparsa, y de “portuarios cargados de elogios”- entre ellos, para ellos- que llegan a convertir la vulgaridad en rutina, en mancha sobre la inteligencia.

Algunos han escalado a referencias, sobre peldaños de aire, pues solo persiguen la exclusión de otros. Y por consiguiente la omisión intencionada, el dado que no se tira, la baraja escondida para echar sombra sobre quien no alaba, pues molesta su presencia por simples anomalías genéticas neurotransmisoras totalitarias que les persiguen, herencia carcomida, tan frágil como el patrimonio de la isla dividida.

No me consta que estas revistas virtuales del exilio _ hablo de Otro lunes y de Diario de Cuba, participen o reflejen con editoriales la posición de los intelectuales fuera de la diáspora, en todo caso reflejan y aplauden la posición tibia, en una especie de continuación de la Jiribilla, con su visión patética de la cultura cubana. Lo que es su derecho, pero inquieta, porque negar que existe la contracorriente, ideas opuestas en la diáspora, vetarlas por ello, simplemente les acerca al tirano que ligeramente critican, -de ahí que inventé el término de Oficodas- sin meterse en la piscina, diríamos, prestos a zambullirse en la misma agua donde mean desde hace medio siglo. (Lo mismo para ciertos blogs fundadores de esta especialidad culinaria)




Utilizan antiguas fórmulas de Nitza Villapol para situar quién vale o no, es decir, un bombo de posibilidades limitadas- sin riesgo- a partir de amiguismos los mismos hablan de los mismos, que se extienden a describir ciudades, momentos que impactan, todo de un aldeanismo a quebrar peras en el paraíso.

El hecho de comentar lo anterior llena una ausencia, la ausencia de polémica que tienen los intelectuales cubanos, tan afanados en sus guerritas por posiciones virtuales, y en rebajar a este, el otro y viceversa,- según la estación meteorológica del chisme, la revisión histórica, el enfado hacia una palabra, desdén por apatía, razón apolítica, incivilidad, o simplemente, como dije al principio, el aburrimiento, ese mal mayor.




Castro’s , dentro de un siglo quizás sea el nombre de marca para una fina telaraña, vendida en el mercado como tarraya para ilusos, con ella atrapan vanidades, egos y “luchadores” de viajes, libros y reconocimiento; si roza, distingue a la persona con la mudez, la complicidad, o la espera de que su suerte sea diferente , o muy semejante a lo que actualmente, de forma espectacular, ha conseguido la super poderosa élite mediática de la capital cubana, esa que no tiene humildad para tildarse de “supertanques inteligentes”(manda huewos tener que leer esas cosas, sin que nadie se conmueva ante tanta insolencia y vanidad)

Quien paga estos asuntos de fama se dio cuenta que podía invertir en cubanos, en un pequeño grupito, nombrarlos en las primeras planas como si viniesen de osar algo nuevo o de inventar la batidora. No hay mal en esto, solo que borró, empercudió a cientos de intelectuales que en sucesivas generaciones anteriores habían protestado, criticado, se habían quemado diciendo, en pura rebeldía, en pleno desierto del destierro, sin que recibieran un kilo los muy necesitados para poder seguir opinando sobre el mal que los afecta.

Los muy inteligentes movedores de granos de arena, una vez reinventada la “palabra opositora”, la premiaron, re -premiaron publicaron, re-publicaron, tradujeron y reprodujeron hasta el empalago, para que se inclinara todo aquel atado a altares y personajes de culto, para que no dejaran de hacer la oración diaria, y esperaran nuevos milagros.

Los muy contra-inteligentes saben que meter a personas en un tablero de ajedrez, comerse peones, declarar reinas, mover torres, soltar caballos,  crea confusión. Volvemos pues al jamo, a la famosa tarraya dispuesta para que delimite el poder de las lenguas. Por lo que veo está ganando la maraña de hilos, el lio en cada trasfondo, el virus que afecta en cierta medida a estos órganos de prensa, pues sean o pretendan ser faros, fábricas, almacenes, o estaciones espaciales de lanzamiento a las esferas, la leña la ponen quienes andan en la madeja, conscientes o inconscientes -vamos a conceder inocencia al acto, aunque siempre no sea así y abunde el doble con patente de corso- pues no es pecado estar en diferentes grados de desarrollo individual, en percepciones erradas, dudas, en conclusiones oscuras. Es humano.




Se portan como concurrentes de patíbulos, alimentando hordas anónimas, que muestran realmente el trasfondo de cloacas: falta de coraje, y libertad de expresión inacabada. Raras polémicas han inflamado la trastienda de algunos artículos, que celebro, este o no de acuerdo con lo expuesto, por la delicadeza de romper este sopor al leer tanto escritor que no duda de pegarse “títulos” tras el apellido de la madre, como si le faltara un gene en la conspiración de la palabra.

En fin, niños, ¿qué les pasa? Germinen, pongan en primeras planas un pensamiento vivo, atado o desatado de la situación política, pero digno. Aunarse a discusiones de los sesenta, si un intelectual o escritor debe ser apolítico- asocial, muestra un atraso de lecturas y un subdesarrollo de personalidades estremecedor.

En este 2012 presiento que se acerca una nueva era para la humanidad. La crisis y parafernalias económicas rompen esquemas de diestra y siniestra, imponen vías diferentes, inquietudes ligadas a “principios” de la entidad humana, de la condición humana. Pero los periódicos cubanos mencionados siguen de barquito navegando como si fuesen balseros sin brújula, sin saltar frente a injusticias, incluida la situación fuera de los tapaojos -guarda terruño. EEehh oh, miren por ahí afuera, miren la TIERRA, entera, con países, etnias, pueblos, recondenaciones y bibliotecas de autores contemporáneos.

Cuando salen de este esquema, me adentro a la lectura, bajo del título que es la aduana donde depositan mayores rastrojos, donde imponen la orientación de la jornada, o la campaña que tengan como lotería en ese momento (ex: preguntarles a los mismos por los mismos si comen casquitos o solo guayabas). Cualquier web máster sabe que entro a Diario de Cuba, con su “acontecer de censados”; a Otro lunes o martes, da igual, si es fuera de “Revolución”, con su excelente círculo de redactores masculinos, hombres que comentan sobre la obra de otros hombres y mencionan o publican a dos o tres mujeres al azar –inigualdad que me deja de pluma porque mujeres en el tecleo abundan, aunque no consigo empatarme con una amiga que me apoye en señalar que existe un problema de testosterona en ese espacio.




En realidad me he quedado sola, debo estar equivocada en todo, y debe ser más cómoda la cocina, o dar griticos neo románticos cuando me roza tanta grandeza, y ya ven, como en la canción, la mala pata vuelve a echarse ceniza en la cabeza.

Sobre Cubaencuentro es poco lo que puedo salvar, apenas llego a los titulares, se ha impuesto como el órgano oficial de extramuros con más piedras de adentro del muro que un galeón anegado en el fondo del mar; olvidando que mencionar a un creador puede ayudarle en el desarraigo de estar lejos de los suyos.

Sin jarana, que falta de gracia, que destiempo y desubicación malintencionada, que canal influyente mete en la corriente a cualquier granuja que se diga patriota, y omite el disturbio, el exilio, el artista solo– con perdón, no creo, por lo visto, que represente a este, la prensa no representa a este o al otro, pero debe ser honrada, leí cuando me gradué de esta profesión en la Universidad de la Habana, y ya ven no he encontrado entre tanto corresponsal orillero, o intelectual reconvertido, quien me dé una plaza, ni siquiera en Radio Martí, que ya es pedir pensamientos a la roca de Gibraltar. Recientemente he leído que en la Habana dan cursillos en una embajada y hasta regalan títulos, vaya, como si el periodista fuera ajeno a una ética, cultura, y tuviese sentido soltar a titulares, agradecidos de que les pongan patente. Seguro que no he entendido la línea editorial de esa web.




No he entendido tampoco a quienes juegan con la gente y con la suerte de muchos. Desconozco los nombres de quienes tienen guaniquiqui, y sostienen a la farándula cubana. No me ha llegado jamás un duro para mejorar el consumo de frutas. No he dejado de ver con qué empuje publican libros porque responden a inversiones realizadas sobre personas sin aura, o poder de seducción en la populación.

Muchos se han quedado fuera de los milagros, me temo que por honradez no han sido invitados a exponer, sus obras no han sido reseñadas. Comienza a extenderse este manto de miseria sobre los hijos de los hijos de exiliados que se hacen de un nombre con su obra.

No he entendido “el poder”, no he podido habituarme a las oficodas , ni a los jefes de tarima de este tinglado donde caí por fatalidad al nacer, donde andan entretenidos con el chorreo de la alcantarilla, los Spams twitteros de Cuquita y los Villalobos, obnubilados con los ruidos que salen de mandinga cuando come aguacate maduro o de Casabe quien no quiere comer na’. Seguro que no les he entendido, y por eso estoy vetada en todas las fincas que menciono.

Si me atrevo a decir lo que pienso de ese tedio, -aclaro que no generalizo, escasas pero buenísimas crónicas me han obligado a fumar varios cigarrilos y a relinkear en la ocasión, como si fuese un festejo. Si dejo correr lo que pienso, siendo mujer y autora de poemas y visuales, es porque no estoy en “sus censos”, y no van a darse por enterados. 





 Van a esperar que “Estaniña” del Morro, la bloguera que se hace pasar por periodista, sin haber estudiado la profesión , prosiga tomando ideas de los blogs ajenos para hacer un tabaco con sus babas. Para eso se prestan, en definitiva, ¿qué sombra puede hacerles quien se ha levantado a partir de tantos engaños?

El/la/los innombrables causan espanto, pero es el cartelito con el que me han condecorado (o condenado), en el que mejor me porto. Fuera de compromisos “épico-amiguísimos”. Que veo muy lindos, si no fuera porque están defecando en el plano abstracto sobre la cultura cubana, sobre los movimientos sociales, sobre la identidad.

En el plano donde me pongo: de gentecilla inexistente, creo que están defecando en un estadio de béisbol, parados sobre bases llenas, tirando pelotas transparentes a bateadores que han olvidado el bate por utilizar palillos de dientes arrancados de la cerca del patio; completamente insolentes con la cultura universal o la avanzada intelectual del planeta, enajenados en el surco, con un preservativo en la cabeza para que el arado vaya recto, se dirija a la izquierda donde parece que el viento prospera cuando se nace en la isla.

En serio, y no es para bronca, muevan neuronas, reinvéntense, son testigos excepcionales de esta era, no tendrán otra, atora tanta pausa cerebral, dejen la pereza, la playa nostálgica, el ego batido, la papaya o el plátano en el postre, y muerdan el mango hasta la semilla.