mercredi 23 mars 2011

Los poemas de la mujer de Lot, de Belkis Cuza Malé




Los poemas de la mujer de Lot, de Belkis Cuza Malé, edición de Linden Lane Press, Colección Poesía, Miami, 2011.

" Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas."
Génesis 19:17

EL OJO DE DIOS

El ojo de Dios pasa silvando bajo mi ventana:
"Rodeado estoy de luz
y tú sólo ves sombras".

Belkis Cuza Malé

este Viernes 25 de marzo a las 7PM en la Alliance Francaise de Miami.

El mítico teatro L'Elysée-Montmartre en llamas.



Se incendia "El Montmartre" , el teatro parisino en el que nació el can-can.
El edificio se construyó en 1807, con una estructura metálica concebida por Gustave Eiffel.

El mítico teatro L'Elysée-Montmartre, emplazado al pie de la famosa colina que domina París por el norte, se ha quemado hoy en un incendio que los bomberos tardaron horas en apagar.



Apareció en un relato de Maupassant y en una novela de Balzac , fue el cabaret en el que se inventó el can-can, que con los años se convirtió en uno de los símbolos del París de principios del siglo pasado. Touluse-Lautrec se sirvió de su interior para pintar algunos de sus carteles, también convertidos, con los años, en símbolos mismos de ese barrio y de París.

El Elysee Montmartre abrió sus puertas en 1807, en las faldas de la típica montaña de la basílica Sacre Coeur. Su salón de baile, hogar del cabaret Moulin Rouge, tiene una capacidad para 1.200 personas.

El edificio se describe en la obra La Taberna de Emile Zola. También se ha convertido en un templo para la música en directo, en donde han actuado figuras como Patti Smith, David Bowie y The White Stripes.



jeudi 10 mars 2011

el Viejo Hombre Glande- YEATS





El poeta irlandés William Butler Yeats era un hombre, cuanto menos, peculiar. Aparte de su trato con numerosas sectas y su colaboración con los hermetistas de su época, siendo ya bastante mayor decidió hacerse un transplante de testículos, implantándose unos huewos de mono que, según él, aumentaban su potencia sexual. Los irlandeses lo llamaban su "Viejo Hombre Glande”

Un aviador irlandés prevé su muerte

Sé que en algún lugar entre las nubes
he de hallar mi destino;
no odio a quienes son mis enemigos,
no amo a quienes debo defender;
mi país es Kiltartan Cross,
mis paisanos los pobres de Kiltartan,
ningún posible fin ha de quitarles nada
o hacerles más felices de lo que eran.
Ni leyes ni deberes me ordenaron luchar,
ni estadistas ni masas entusiastas,
un solitario impulso de deleite
me empujó a este tumulto entre las nubes;
todo lo sopesé, de todo hice memoria,
los años por venir me parecieron
vano aliento,
vano aliento los años transcurridos
en igualdad con esta vida y esta muerte.

mercredi 9 mars 2011




El editor Robert Giroux le preguntó en una ocasión a T. S. Eliot si estaba de acuerdo con el famoso dicho de que la mayoría de los editores son escritores fracasados. Eliot se quedó un rato pensativo, para finalmente contestar: “Sí, supongo que algunos editores son escritores fracasados, pero es que también lo son casi todos los escritores”



"No es necesario que salgas de casa. Quédate junto a tu mesa y escucha atentamente. No escuches siquiera, espera sólo. No esperes siquiera, quédate totalmente en silencio y solo. El mundo se te ofrecerá para que le quites la máscara, no tendrá más remedio, extático se retorcerá ante ti". Ivan Klíma a Kafka

una mierda, así de simple




"Cuando lees algo y no te toca el corazón es que es una mierda, así de simple".

Dan Fante

lundi 7 mars 2011

Recuentos y decreto de primavera de la reina Margarita

Mark Ryden



Mi reinado se estremece. Salí de mi comarca, volé con el pánico de toda incivilizada e inmovilizada en el hielo infecundo, hacia la ciudad que agrupa a los de mi raza, de cuya traza había perdido consciencia, de tan descarriado que se me ha impuesto el destino.

Parece que el mundo cabe en Miami,y me cuadré del susto una temporada. Ni una palabra que no hubiese digerido, ni una respiración que delatara las riquezas que había traído del nuevo continente ha salido de mi boca.

Mi breve estancia en la vida, me acercó a semejantes, mareados frente al Caribe, ese mar que brujulea la suerte según cierto islote, cierta brisa que anuda una piedra en su pecho. Algunos quejumbrosos minimizan la belleza y desconocen que es patear el suelo donde domina otro idioma.

Manny Lopez es buceador de ese mar, y rescata los restos de los poetas enterrados en vida por sus contemporáneos; atrapa filamentos y los pega, a la vista de todos, del cometa o la estrella, porque cuando todo sea cuento, cuando ni el polvo del hueso chille, esa brevedad fulgurante nos salva.

Manny es un aparte en la creación, es de esos seres inabarcables en la bondad que nombran a los apestados. Agradecida le deseo una lluvia de meteoritos que desempolve consciencias.

Dormí siete noches entre libros , sábanas y cortinas rojas, el cuchillo en la puerta, en la ventana, resguardando la persiana entreabierta donde Carlos Pintado espanta el diente, la mordida de los caballeros de la sombras, o de la dama que acecha a los poetas entretenidos en la aspereza de la madera que corta o alivia en un segundo, depende, depende cuando quiebra.

Tuve un Mayo que me ofreció en un sobre la identidad para que nada me detuviera, mientras se ocupaba de adoptarme en familia. Carlos y Mayo en el prado de Miami, poniendo semillas y casa, donde escasos perros se atreven a cruzar el andén de la puerta.

Ser familia o amigo desconcierta porque deja lanzada que perfora cuando se instala la ausencia.

Había orden de que no dejara testimonio de mi zona oscura donde el Hombre ya no existe y los fantasmas de Europa se muerden el cráneo con aparente delicadeza afrancesada, su chic, su savoir vivre desmembrando el instinto y el alma. Y yo les evitaba, porque entendía, a su vez, que en los meridianos apacibles es inútil fijar la escarcha.

Recuerdo verme frente a las naves de la Feria donde se multiplicaban los rituales, y las sonrisas mordían los lomos de libros. Había firmantes y leedores, esa especie que sonroja a la estatua que sostiene la manzana, ajena del programa oficial, completamente divorciada , en su poesía.

Recuerdo al jinete ofuscado con su yegua peroxidada virándome la cara en aquel parque, al mediodía, como si estacara desniveles y deja s s ss sss que zumban en la huida. Recuerdo la decepción de no hallar extraterrestres en la vasta ciudad, solo humanos retocando triángulos con el sideral miedo de pertenecer a la tierra.

Recuerdo la cercanía de las siete. Mi salida entre gatos. Aseguro que me esperaban, con mi experiencia de callejera, idéntica en la búsqueda del plato que alimenta, idéntica en la piel que se deteriora con esta lluvia corrosiva de la indiferencia.

Recuerdo que venía Karin, con sus bolsas repletas de papeles sin hacer y cremas de malanga. Recuerdo que se perdía, a la misma hora, en las mismas callejuelas porque solo la guiaba la avenida de los álamos gigantes, que en noviembre pierden una que otra hoja y les da por perseguir, en luna llena, a los habitantes que sueñan, convencidos de que despertarán con una esperanza verde en las abiertas palmas de la mano.

Recuerdo que mi ojo insomne recibía en el centro del pecho informaciones de cada ojo que aparecía, y confesaba. , por esa confianza que destilan las reinas extranjeras, las sin tierra, desposeídas. Recuerdo a Delio probándose mis botas, a la chica que cantaba y a tantos visitantes de segundos sin hora.

Hubo quien supo que podía sentarse a mi mesa porque no sería encerrado en el espeluznante cuerpo amaestrado de la comunidad y sus leyes de lo bien o mal dicho.

No tenía carro, ni teléfono y no pude avisar cuando me dejé fornicar por el deseo de que mi hija viera esta ciudad, o cuando me paseaba sola, irremediablemente rodeada de voces con acento del país que perece bajo los cayos de la Florida. Mi madre ahí, y yo bajo el mismo sol, en la burbuja.

Hubo noches con los Manueles, el Vazquez, y el de la finca; en casa de Sindo un banquete de margaritas bajo la voz de Gabriel, capaz de provocar lagrimas y hubo quienes perdieron el habla y aún traduzco.

Gocé lo lindo con el viejo del Versalles, con los sobrinos que me contaban a mis padres como si fuesen Grimm hablando de la colina donde siempre permanecerán ancianos, sin entender que cabos ata su hija, tan desprendida de la tela.

Cómo puede una reina leer versos con tanta emoción, si solo desea escuchar que alguno sobrevive en lengua de otro humano? Así fue como Heriberto aceptó desplazarse vertiginosamente en el túnel de mi desequilibrio armónico , donde lo imprevisible florece en plaza. Maldicionario y Lezamillos fueron en lengua de Miami, en el turno de mi otro .No fui por nada, si fue un éxito.

Recuerdo con intensidad los parasoles azules en la playa, la arena – aquí la costa es de piedra brava- y el sol que me sacaba veinte inviernos rigorosos, mientras el pelo se ensalobraba porque conoce ese mar azorado y azul del caribe, y las calles, los puentes, los rascacielos, los cruceros, los palacetes, la bodeguita, el aguacate, el tamal materno.

Recuerdo a Belkis con su miedo a las aguas mostrándome el fondo del canal, para que apresara mejor a la tierra con la que pintaríamos un muro; para Baltazar una pared que sostuviera el pánico de las poetisas que deambulan al lado de las corrientes. Y a Elena en hada sabia , sonriéndome desde el abismo de la sala.

Lloré, siempre lloro un poco cuando me muevo. Hasta ahora por el desplazamiento que despierta el día en que no pude regresar a casa, y perdí a la muchacha que fui. Lloré por los que no pude acercar, y me han mostrado en las semanas que siguen que había querer. Temo que pronto lloré por el hueso que no responde y oxida en el estancamiento de esta ciudad ruinosa. Lloré, siempre lloro un poco cuando me muero.

Luego he callado, como si lo aprendido, lo hallado fuese un vestido precioso, oro y perlas en el poro, como si no quisiera dañar la calidez que poseí en Miami beach.

En este tiempo , tres meses a lo sumo, fui desprendiéndome, otra vez, de la vida. Hice libros y dibujé para cercanos de quienes admiro el talento. También sufrí persecuciones por quienes juzgaron mis actos de poco originales y mezclaron la ambición, el dinero y la fama a una simple andada entre los Hombres.

Mi reino cada vez más extenso, sin súbditos ni seguidores abriga por temporadas, -si es que puede proteger mi escasa piel agujereada- hasta hoy que he decidido verles de nuevo como niños que merecen teta y desvelo hasta que se quieran.

Jamás dejaré de planear sobre aquellas lagunas de Miami que desnivelan el avión sobre palmares y ponen el corazón en su lugar. Mil gracias.



DECRETO PARA LA PRIMAVERA DEL 2011

Decreto pues en esta primavera cercana, que busquen el polen necesario, pues su reina no soporta verles perturbados e infelices con todo o casi nada de lo que fue una semana.

Margarita, Su majestad, reina de Groenlandia.

dimanche 6 mars 2011

Ignoria: William Carlos Williams - Asfódelo

Ignoria: William Carlos Williams - Asfódelo: "Del asfódelo, esa flor algo verde,  igual que un botón de oro sobre su tallo bifurcado  —si no fuera porque es verde y leñoso—..."


Del asfódelo, esa flor algo verde,
igual que un botón de oro
sobre su tallo bifurcado
—si no fuera porque es verde y leñoso—
yo vengo, querida,
a cantarte.
Vivimos mucho tiempo juntos
una vida llena,
si quieres,
de flores- Así que
me alegré
apenas supe
que también había flores
en el infierno.
Hoy
estoy lleno de la memoria borrosa de aquellas flores
que a los dos nos gustaban
incluso esta pobre
cosa descolorida
—la vi
cuando era un niño—
poco apreciada entre los vivos
aunque los muertos la ven,
preguntándose entre ellos:
¿ Recuerdo algo
que estuviera modelado
como esta cosa?
mientras nuestros ojos se llenan
de lágrimas.
De amor, constante amor
contarán que
aunque demasiado débil un baño de carmesí
le da color
para hacerla totalmente creíble.
Hay algo,
algo urgente
que debo decirte a ti
y sólo a ti
pero que debe esperar
mientras bebo en
el goce de tu cercanía
quizá por última vez.
Y así,
con el miedo en el corazón,
dejo que pase el tiempo
y sigo hablando
porque no me atrevo a detenerme.
Óyeme mientras hablo
contra el tiempo.
No durará
mucho
He olvidado
y veo sin embargo con bastante claridad
algo
central en el cielo
que
¡Un olor
emana de él!
¡Un olor dulcísimo!
¡Madreselva! Y ahora
llega el zumbar de una abeja
y toda una marea
de memorias hermanas.
Sólo dame tiempo,
tiempo para recordarlas
antes de que deba hablar.
Dame tiempo,
tiempo
Cuando era muchacho
tenía un libro
al que, de tanto en tanto,
agregaba flores prensadas;
luego, tras cierto tiempo,
tuve una buena colección.
El asfódelo,
agorero,
entre ellas.
Te traigo
resucitada,
la memoria de esas flores.
Eran dulces
al prensarlas
y retenían
algo de su dulzura
por largo tiempo.
Es un curioso olor,
un olor moral,
éste que me trae
cerca de ti.
El color
fue lo primero en irse.
Tuvo que llegarme
un desafío,
tu querido ser
mortal como yo lo era,
¡la garganta del lirio
ante el colibrí!
La riqueza sin fin
pensé,
me tiende sus brazos.
Mil tópicos
en un florecer del manzano.
A sí misma
se dio de buena gana la tierra generosa
¡El mundo entero
llegó a ser mi jardín!
Pero el mar
que nadie cultiva
también es jardín
cuando el sol lo hiere
y las olas
despiertan.
Lo vi
lo mismo que tú
cuando hace avergonzar
a todas las flores.
Además, allí está la estrella de mar
endurecida por el sol
y las otras hierbas
y algas marinas. Sabíamos esto
y lo demás acerca suyo
porque nacimos junto al mar,
conocimos sus setos rosa
al mismo borde del agua.
Allí crece la malva coral,
y cuando es época
las frutillas
y allí, más tarde,
fuimos a recoger
la ciruela silvestre.
No puedo decir
que llegué al infierno
por tu amor
pero muchas veces
me descubrí allí
al ir en tu búsqueda.
No me gustó
y quise estar
en el Cielo. Óyeme.
No te alejes.
Aprendí mucho durante mi vida,
en los libros
y fuera de ellos
acerca del amor.
La muerte
no marca su fin.
Hay una jerarquía
que puede ser recorrida,
creo,
en su servicio.
Su galardón:
es una flor mágica;
un gato de veinte vidas.
Si nadie viene a ponerlo a prueba
el mundo
saldrá perdiendo.
Ha sido
para ti y para mí
como el que vigila una tormenta
viniendo sobre el agua.
Estuvimos
año tras año
frente al espectáculo de nuestras vidas
con las manos juntas.
La tormenta desenvuelta.
El relámpago
juega sobre el filo de las nubes.
Hacia el norte el cielo
es plácido,
azul en los arreboles
mientras la tormenta crece.
Es una flor
que pronto alcanzará
el máximo de su florecer.
Bailábamos,
en nuestras mentes,
y leíamos un libro juntos.
¿Recuerdas?
Era un libro serio.
Y así los libros
entraron en nuestras vidas.
¡El mar! ¡El mar!
Siempre
cuando pienso en el mar
me viene a la mente la Ilíada
y el yerro público de Helena
que engendró el poema.
De no haber sido por él
no hubiera habido poema y el mundo,
si hubiésemos recordado
esos pétalos carmesí
desparramados sobre las piedras,
lo hubiera llamado simplemente
asesinato.
La orquídea sexual que floreció entonces
enviando a tantos
hombres
desinteresados a sus tumbas
les dejó su memoria
a una raza de locos
o de héroes
si el silencio es una virtud.
El mar solo
en su multiplicidad
guarda alguna esperanza.
La tormenta
resultó abortada
pero nosotros seguimos
tras los pensamientos que ella despertó
para
cimentar de nuevo nuestras vidas.
Es la mente
la mente
que debe ser curada
antes de la intervención
de la muerte
y se volverá otra vez
un jardín. El poema
es complejo y también el lugar que hay hecho
en nuestras vidas
para el poema.
El silencio puede asimismo ser complejo también
pero no se llega lejos
con el silencio.
Empieza otra vez.
Es como el catálogo
de naves en Homero:
ocupa el tiempo.
Hablo con figuras
lo suficiente, los vestidos
que llevas puestos también son figuras,
no podríamos encontrarnos
de otro modo. Cuando hablo
de flores
es para recordar
que en un tiempo
fuimos jóvenes.
No todas las mujeres son Helena,
ya lo sé,
pero tienen a Helena en sus corazones.
Querida mía:
lo tienes en el tuyo, por eso
te amo
y no podría amarte si no fuera así, de otro modo.
Imagina que ves
un campo hecho de mujeres
todas de un blanco-plata.
¿Qué habrías de hacer
sino amarlas?
¡La tormenta estalla
o se disipa! y no es
el fin del mundo.
El amor es algo más,
o al menos así lo pensé,
un jardín que se expande,
aunque te conocí como mujer
y nunca pensé de otra forma,
hasta que el mar entero
haya sido tomado
y todos sus jardines.
Era el amor del amor
el amor que devora todo el resto,
un amor agradecido,
un amor a la naturaleza, la gente,
los animales,
un amor que engendra
la gentileza y bondad
que me movieron
y eso fue lo que en ti yo vi.
Debí haber sabido
aunque no lo supe,
que el lirio del valle
es una flor que causa mucho mal
al que la sopla.
Tuvimos nuestros hijos
rivales en la furiosa arremetida general.
Los dejé a un lado
a pesar de cuidarlos
tanto como un hombre
puede cuidar a sus hijos
en la medida de mis luces.
Tú lo entiendes
tenía que encontrarte
después de lo que pasó
y tengo todavía que encontrarte.
Amor
al que también tú reverenciarás
conmigo;
una flor
una flor muy frágil
será nuestra alianza
y no porque
seamos demasiado débiles
para actuar de otro modo
sino porque
en la cumbre de mi potencia
arriesgué lo que debía hacer,
para probar que no obstante
nos amamos
mientras mis huesos sudaban
porque no podía gritártelo
en el acto.
Del asfódelo, esa flor algo verde,
yo vengo, mi amor,
a cantarte!
Mi corazón revive
cuando piensa que te trae noticias
de algo
que te concierne
y concierne a muchos hombres. Mira
lo que se hace pasar por nuevo.
No lo encontrarás allí sino
en los poemas despreciados.
Es difícil
obtener noticias de los poemas
aun cuando los hombres mueren miserablemente todos los días
por carecer
de lo que se encuentra allí.
Oyeme
que también a mí me conciernen
y a cada hombre
que quiere morir en su cama pacíficamente
reconciliado.


Apshodel, That Greeny Flower, Libro primero
Versión de Jorge Santiago Perednik

El Penthouse de Heriberto: BEWARE OF ARTISTS

El Penthouse de Heriberto: BEWARE OF ARTISTS: ". ¡CUIDADO CON LOS ARTISTAS! Se mezclan con toda clase de gente y, por tanto, son mucho más PELIGROSOS… ."

vendredi 4 mars 2011

ERECTIO -Le Havre






GALERIA DE FOTOS

le 116
116 rue Jean-Jacques Rousseau 76600 Le Havre

Amaury Morisset
Laura Pérez garcia
Aldéric Trével

La colonie du sextant

Erectio, del 1 al 18 de marzo 2011.
Horaires d’ouverture : du lunes au sabado de 14h à 18h.






del vernissage







ERECTIO
Le 116/lieu de création

Du 1er au 18 mars 2011
Vernissage le jeudi 3 mars à 18h30

Le 116/lieu de création, 116 rue Jean-Jacques Rousseau,
76600 Le Havre

la Antología





Héctor Hernández Echeverría lee en el País Vasco, la Antología de la poesía cubana del exilio compilada por Odette Alonso y que acaba de ser publicada por Aduana Vieja (Valencia, España) con uno de mis cuadros en la portada.

La antología, considerada la más completa hecha hasta ahora fuera de Cuba, está a la venta con muy convenientes y atractivos descuentos en: PUBLIBERIA

Sueños rotos





Sueños rotos

Hay gris en tus cabellos;
los jóvenes ya no se quedan sin aliento
a tu paso;
acaso te bendiga algún vejete
porque fue tu plegaria
la que lo salvó en el lecho de muerte.
Por tu bien -que ha sabido de todo dolor del corazón,
y que ha impartido todo el dolor del corazón,
desde la magra niñez acumulando
onerosa belleza- por tu solo bien
el cielo desvió el golpe de su sino,
tan grande su porción en la paz que estableces
con sólo penetrar dentro de un cuarto.

Tu belleza no puede sino dejar entre nosotros
vagos recuerdos, recuerdos nada más.
Cuando los viejos se cansen de hablar, un joven
le dirá a un viejo: «Háblame de esa dama
que terco en su pasión nos cantaba el poeta
cuando ya su sangre debiera estar helada por los años».

Vagos recuerdos, recuerdos nada más.
Pero en la tumba todos, todos se verán renovados.
La certidumbre de que veré a esa dama
reclinada o erecta o caminando
en el primor inicial de su feminidad
y con el fervor de mis ojos juveniles,
me ha puesto a balbucear como un tonto.

Era más bella que cualquiera
no obstante tu cuerpo tenía una tacha;
tus manos pequeñas no eran bellas,
y temo que has de correr
y las hundirás hasta la muñeca
en ese lago misterioso, siempre rebosante
donde todos los que cumplieron la ley sacra
se hunden y resurgen perfectos. Deja intactas
las manos que besé,
por bien del viejo bien.

Muere el último toque de media noche.
Todo el día, en la misma silla
de sueño a sueño y rima a rima he errado,
en charla incoherente con una imagen de aire:
vagos recuerdos, recuerdos nada más
William Butler Yeats
Treinta establecimientos madrileños centenarios

jeudi 3 mars 2011

esta noche "Erectio"






‎"On dit qu'Ulysse, assouvi de prodiges, pleura d'amour en voyant son Ithaque."


Exposition "Erectio"
EN Le 116/ lieu de création 116 rue Jean-Jacques Rousseau 76600 Le Havre
Date/hORA : jeudi 3 mars 2011 18:30


Qu’est ce que l’architecture ? En écho à cette interrogation, Le 116/lieu de création propose l’exposition « Erectio », mot latin signifiant l’action de dresser, d’ériger, de lever. Des impressions d’architecture développées par Amaury Morisset, Aldéric Trével, et Laura Pérez Garcia.