dimanche 30 mai 2010

el fogonero Venegas en la tormenta de La mancha



Quiso el destino poner en mi destino a un muchacho que pierde a sus gatos, pues cada vez que respira aparece un tren bajo un aguacero.

Dicen los desmemoriados que han socavado túneles para esconder – ni siquiera sé el pecado- quizás nacer en un paradero cerrado-- que aquellos años de talleres literarios no valían mucho.

Con la posibilidad de demostrar lo contrario, traigo a Camilo Venegas, quien cuenta…

“Antes me fascinaba la idea de ser maquinista, pero poco a poco descubrí los privilegios de viajar en el lugar del fogonero. Con la vista fija en el horizonte, su oficio le permite concentrarse en el entorno que se le viene encima. Además de las señales, advierte las cosas que le deslumbran, soliviantan o preocupan. Se trata de un individuo que ya no tiene que echarle leña al fuego, que sólo se cuida de tirar del silbato cuando el maquinista no puede hacerlo bajo ninguna circunstancia…”



Los trenes, todos los trenes; las estaciones, todas las estaciones desde la casita que cae en pedazos hasta las altas columnas en hierro forjado le pertenecen, porque en imaginación sacó el doble; en poesía entra marcando que la puerta y el gozne, nada impiden de viajar por las carrileras imaginarias hacia la profunda amistad que nos une desde aquel encuentro donde llovían ramos de cundiamores en la lejana isla de Cuba.




Si fuese cierto que escudriña los viajes, quedaría demostrada la razón para no ponerse viejo. Este poeta cubano, “santodominguero” de adopción, ha llegado a la tormenta de La mancha. No es raro, a cada instante en que a uno de aquellos muchachos que cargábamos manuscritos se le atraviesa un nubarrón, tira del silbato y da fuerte a su corazón inmenso. Como ven, no tengo que justificar la importancia de los talleres...

Quiera el destino podamos regresar a la estación donde fuimos espejismo de locomotora, ahora con la experiencia del pasaje- aguacateros, dunas, estepas por medio- y devolver sanos a los que jamás han perdido al guajiro, la gallina, la tierra, el puente, lo mejor de si mismos.

Estoy segura, Camilo, que los poetas, noblemente vencidos, algunos hasta masacrados por la lejanía, cambiaríamos suerte, por estar, otra vez sentados en tu tren, y poder contarnos los horizontes a que hemos llegado, quizás, sin saberlo, porque dejaste buena leña: tu saludable y contagiosa humanidad, el runrún sobre los rieles de la poesía, que no se confunde – aunque salten cabras a lo largo de la vía- y va a la estación que protege.

Agradecida, espero aviso, para sacar el boleto.



Por Camilo Venegas

LA TORMENTA

Por un mensaje que Margarita García Alonso
envió desde La Mancha *.


Hace dos días que la tormenta se prepara.
En dirección a Cruces todo está cerrado.
El cielo pesa más de lo que puede aguantar
un pueblo que no aparece en los mapas.
Los árboles más altos, el mar de cañaverales
y las aves de corral no se mueven.

La tarde está inexplicablemente fría
y la gente,
con los nervios de punta,
corre a buscar el pan
antes de que suceda lo inevitable.
De Radio Reloj solo se escucha
el martillazo pertinaz de los segundos
y la campana que redondea los minutos.

Así esperamos la tormenta.
Puede que aún esté demasiado lejos
o que sea mentira,
pero más temprano que tarde
la veremos pasar sobre nuestras cabezas.
Gracias a eso, el pasto de mi pueblo
será otra vez verde
y los callejones quedarán despojados
de toda la mierda que el viento logre arrancarles.

Ese día, por poco que quede, mis ojos te verán dichosa.

28 de mayo 2010


Camilo Venegas

Nació en el Paradero de Camarones, Cuba, el 16 de julio de 1967. Desde el 2000 reside en Santo Domingo. Estudió teatro en la Escuela Nacional de Arte de Cubanacán, La Habana. Entre sus libros publicados se encuentran "Los trenes no vuelven" (1993), "Cine Vedado" (1995), "Pequeño inventario de cosas que nunca existieron" (1998), "Itinerario" (2003) y "Afuera" (2007). Su cuento "Irlanda está después del puente" mereció el Premio del Concurso Internacional de Casa de Teatro en 2004. Actualmente es director creativo de Campo de Texto, una agencia de consultorías y producción de contenidos de la que es socio fundador.


Para comprar su libro Irlanda está después del puente


*( Hace dos dias que la tempestad se prepara... dos dias con la ciudad gris, el aire frio, la atmosfera cargada, la gente con los pelos electrizados y los nervios nerviosos y nada, pero esperamos, asi somos en La Mancha.)

fotos de algunas protestas del Mar de la Manche sobre Le Havre

La Gare du Havre

feliz dia de las madres en Francia

mercredi 26 mai 2010

juan carlos recio sentado en el aire pronostica dias lluviosos




Sé que Juan Carlos Recio es un muchacho bondadoso, cualidad luminosa del poeta; tímido espía de la planta, lo humano, la transparencia, lo oculto que devora, la fiera , el demonio y la maldición que talla hojas, raicillas, genes y miradas. Lo siento y en esto de sentir nadie me gana.

Estaba sentado en el aire cuando yo ascendía, en esas levitaciones graves que padezco para no asumir la cotidianidad y sus tareas repetitivas, y me tomó la mano, como si siempre hubiese estado en esa condición para dejarme estas gotas de agua que dan bautizo a amantes y niños y devuelven la vida. Muy agradecida, comparto.



Juan Carlos Recio

Días lluviosos

En días lluviosos acomodo la angustia
y dejo que mi cuerpo se inunde
como la espuma de la cerveza bajo el agua
He visto muertos al caer la lluvia,
son tan reales y enigmáticos
que me hacen asomarme a los techos del pueblo;
luego me da lo mismo desaparecer.
La lluvia alimenta mis vacíos,
padezco el hambre de aquellos que temen a su pubertad,
y lejos de Dios, desmayo en las mesas desconocidas.
Entro a un cine y dejo que corra la moneda,
solo para saber si estoy.
Extraño las madrugadas,
las ilustres pasiones de los que me lanzaban estrellas y cartas,
para hacerme creer que ascendía.
Estos días son húmedos
pero mi piel se ahueca y suele escurrirse,
canto los salmos que puedo imaginar,
trato de ser afable,
trato de no doblarme sobre la víctima;
nada me cuesta si me desnudo y no cesa de llover.
En días lluviosos soy el único animal que no bebe
la espuma de su cerveza bajo el agua.
Solo puedo huir a través de los patios,
mis vecinos lo saben
e intentan disimular sus trampas.
Me gustaría ser los ojos de estos días,
ser el pez que baila,
pero me duele tanto esta humedad,
la hoja que se pudre en los tejados del pueblo.

SENTADO EN EL AIRE

Juan Carlos Recio: Cuba, 1968. Tiene publicado El buscaluz colgado, premio de la ciudad de Santa Clara 1990. Ha obtenido primera mención en el Julián del Casal de la UNEAC en 1991, con su libro inédito Hay un hombre en la cruz. Vive en New York desde el año 2000.

EL HUMOR EN CUBA DURANTE LOS AÑOS 80


Por pepe pelayo

ALGUNAS PUNTUALIZACIONES SOBRE EL HUMOR EN CUBA DURANTE LOS AÑOS 80, A TRAVÉS DE LA HISTORIA DEL GRUPO LA SEÑA ( ya va por la IV PARTE).

mardi 25 mai 2010

no es banal andar con la cabeza perdida




Y sobre todo olvidar el aniversario de un amigo...espero que me perdones estos indicios graves de desorden... Se te quiere.Felicidades David!!!!


Un accidente banal


Por David Lago González

para Cheny

El domingo cumplí sesenta años.
Es una cifra redonda, más bien rotunda.
sólida como una piedra.
En realidad he sentido que llegaba a una nueva casa,
en la que incluso ese cierto romanticismo de los cincuenta
se diluye en algo tan certero, exactamente,
como una pedra bien dirigida a la cabeza.
Ignoro por qué,
pero esta mañana me levanté un poco triste,
y no es cuestión de preguntarme si mivida ha ido bien o mal,
si soy un frustrado o un perdedor (para nada ambas cosas son lo mismo)
o si he perdido o ganado algo con el tiempo:
ésas son tonterías
mucho más banales, incluso, que el propio accidente del aniversario.
Algunos amantes trascendentales se han acordado de mí
y he recibido los parabienes de algunos pocos amigos,
tan loables y tan de dudosa reputación
según el bibliotecario de turno los destine a un anaquel o a otro.
Los pocos familiares todavía vivos han pasado de hecho tan insípido,
pero sé que algunos se habrán acordado
porque pertenecen a esas generaciones que todavía llevan cuenta
de nacimientos y fechas luctuosas, sin necesidad
del recurso contemporáneo de la agenda.
En fin de cuentas, hacen mucho más que yo.
He pensado mucho en mi madre, que se habría extrañado del número
como si estuviera soñando algo inconcebible.
También otras almas han pasado como sise asomaran a una fiesta,
y se les ha recibido rigurosamente con el salido habitual al espíritu hermano.
Me llevaron a una churrasquería distante, a por carne y caipirinhas,
e um coração de fargo que no probé porque los corazones
o me dan pena o me dan asco.
But everything's alright, Ma: ni siquiera estoy sangrando.
Justo llego a tiempo para un nuevo servicio social recién inaugurado
que decreta una tarifa especial de sólo un euro
para ir al cine un día a la semana.
¿Qué más puedo pedir? Ahora volveré a hundirme
en los olores del cinematógrafo, en sus mullidas butacas rojas,
con un paquete de pop corns en la mano y una coca cola bien fría,
como cuando tenía la misma altura de Peter Pan y volaba junto a él
por el cielo estrellado de Varadero, desde el Kawama al Oasis,
y así volvía a empezar de nuevo, desde el Oasis al Kawama,
hasta cumplir los sesenta años.

(C) 2010 David Lago González
(Madrid, 25 de mayo de 2010)
En INDICIOS DE DESORDEN

...me maldigo, porque lo tengo anotado en mi libreta, y llamé a las once y despues no insisti mas y no me gusta felicitar , ya no me gusta que me feliciten, pero si que me abracen muy fuerte, me sacudan y me dejen amoratado el miedo a no verles tan seguido, lo suficiente, lo que merecen, por no darme toda entera a quienes quiero.
David, te amo, mi amigo, perdoname. Tremendo poema
un beso

breve AZUL para fayad




CLAVE DEL SOL

Estrenan blog, desde Italia, y abre con un breve homenaje a Fayad Jamis.

vendredi 21 mai 2010

ciudad sumergida




CIUDAD SUMERGIDA

I

No es el peso del agua
Es la huella en el agua
su espesor
Los peces no respiran
se asfixia el hombre
Con el tiempo perdemos
la voz de las olas
Mueren todos
los que van y llegan
¿cómo describir la brecha
por donde escapa mi alma
si el mar, cada vez más ausente,
a veces viene marcado por la muerte?

II

En una noche de Estambul
ella recogió una flor
Era blanca, de bordes oscuros
La ninfa del hotel llegaba con cintas en el pelo
su andar dejaba estelas de sangre coagulada
Y ella sonreía, le daba el paso con elegancia
en su camino al templo
Le entregaba la flor con los ojos.

III

La Vida

Con una mano me diste de comer
Con la otra lavaste mis pies
Con ambas me condenaste a padecer.

IV

A veces quisiera ser mordida por las piedras…
cuando el beso llega sin miradas.


C. K. Aldrey
May 20, 2010

mercredi 19 mai 2010

mardi 18 mai 2010

La historia de Pedro




Por el BURRON AZUL

Pedro era un hombre creativo, siempre lo fue. Había heredado de su abuelo Gustav la afición a los inventos. Gustav, que era descendiente directo de Matusalén y adicto a las manzanas de Iðunn, había emigrado a América desde tierras nórdicas durante las primeras cruzadas vikingas. A su arribo al paraíso tropical Gustav no encontró una rubia, así que tuvo que tranzar con Muchajonta, hija de un cacique local y llamada así por su exuberante cabello púbico y senos colgantes.

El primer hijo de Muchajontas y Gustav murió al nacer. Se piensa que debido a que Muchajontas no sabía que estaba encinta y simplemente pensaba que había ganado peso. El infante nació durante una borrachera y Muchajontas se sintió muy extrañada al día siguiente pues había bajado cinco libras y tenía dolor entre el bajo vientre y el altobollo. Pero no le llamó mucho la atención el dolor pélvico pues era costumbre en la época que cuando una muchacha se quedaba dormida después de una borrachera la tribu la violara en secreto. La mayoría en realidad se hacían las borrachas para disfrutar de dichos eventos, costumbre que se conserva en la actualidad entre las mujeres de la isla de Cuba. A los pocos meses nació Pedro; Gustav asumió la paternidad aunque siempre se mantuvo dudoso, solo cuando Pedro cumplió los 114 años fue que Gustav perdió toda sospecha.

A pesar de ser hijo de extranjero Pedro no gozaba de tratos especiales en la tribu, era otra época. Luego que de demostrar sus habilidades el consejo de la tribu determinó que Pedro solo tenía cualidades para cocinar. Así comenzó Pedro su profesión, hirviendo al inicio los brebajes del brujo y poco a poco incorporando plantas y musarañas que recogía en la selva que rodeaba al palenque en las comidas. La tribu se adaptó a la comida de Pedro, en la misma manera en que los europeos no podían vivir sin las especies de la india. Pedro siempre le daba ese sabor extra a la comida, nadie sabía cómo. Pedro abrió su paladar. En esa época se pudieron observar las primeras migraciones Guanahatabeyes (habitantes de la parte oriental de la isla) a la zona que más tarde ocuparía la Habana. Costumbre que aun no han perdido aunque ya no lo hacen por la comida de Pedro sino para escapar al servicio militar.

Pero nada, excepto la tía, es eterno. Un día, se descubrió por qué la comida de Pedro sabía diferente. Deyanira humahuma, que era hija del hechicero Mandinga, se enamoró de Pedro, pero al verse ignorada, pues Pedro tenía tendencias homosexuales, decidió vengarse despechada. Deyanira conjuró a la luna y con la ayuda de un grupo Caribe que se había asentado en las proximidades comenzó a espiar a Pedro con la esperanza de descubrir sus secretos culinarios. Fue así que la tribu conoció que Pedro le estaba echando, y oigan esto, CASABE a la comida. Casabe era un tubérculo que crecía en los cementerios y las puertas de los baños. Era considerado maldito y venenoso por todas las tribus de la isla. Y esto y la peste a genital era lo único que tenían en común todas las diferentes tribus de la isla. Los Tainos no consumían tubérculos, ni vernáculos, ni tentáculos, ni ningún otro alimento que contuviera culo, con la excepción de los testículos de jutía.

Pedro fue enjuiciado por la tribu. Durante el juicio se revelaron otros secretos de la cocina de Pedro, hubo uno que casi lo exonera pero no fue considerado de suficiente peso por el fiscal Pacojerme manicato. Pedro le echaba excrementos a la comida. Era creencia popular que la mierda contrarrestaba el efecto negativo del casabe. Esto le ganó el apoyo de al menos parte de la tribu, que son evidentemente los contenedores de la genética de los pobladores actuales de la isla, que no han perdido la costumbre de comer mierda. Pedro fue expulsado de la isla, puesto en una balsa y arrojado al mar.

Por algún milagro del monzón atlántico, la balsa de Pedro no se hundió en las negras aguas. Pedro sobrevivió comiendo pescado con sargazo, y bebiendo su propia orina como era su costumbre. Fue llevado norte por la corriente del golfo, que gracias a Dios no lo electrocutó. Y un día amaneció en una playa desierta. Había frío, y el cielo tenía un color azulado verdoso, naranjoso, violetoso y rojoso. La playa estaba llena de unas extrañas casetas blancas y estaba al pie de una montaña. Recogió varios cristales redondos y pulidos de la arena cuyo origen no pudo explicar. No podía adivinar que siglos más tarde en esa misma playa se desataría una batalla tremenda y más cristales se arrojarían a la playa. A los pocos días Pedro vio el primer ser humano. Era una señora mayor con un traje de baño negro enterizo y un gorro que caminó por encima de las piedras y se lanzo a las frías aguas del canal. El nunca le dijo nada pues seguramente estaba loca. Para esa época Zoe ya había publicado su primera novela de caballería.

El tiempo pasó, y Pedro descubrió que la playa era un lugar de veraneo, donde venía la gente de la ciudad cercana a buscar el calor del verano. No tardó en mezclarse con la población y se sintió como en casa pues tal como él esa gente no se bañaba todos los días, incluso había épocas en que no se bañaban por meses y meses. Pedro, que heredό la longevidad paterna, se asentó y abrió un pequeño restaurant a la orilla de la playa. En el servía una variedad de platos que hacían la delicia de los locales. Poco a poco aprendió Pedro el difícil arte de ponerse los guantes, la bufanda y el abrigo. Se dejo un hermoso bigote de maja arrebatador, y aprendió el lenguaje local. Era muy similar al suyo, y solo había que invertir los artículos y hacer ligeros cambio al final de las palabras. Por ejemplo, para decir el comemierda, bastaba decir le comemerde. Así mismo, el tarupido, el bombillo, el culo, el grajo, se convertían en le taripude, la bombille, le cul, y le graje respectivamente. Era muy fácil.

La vida de Pedro desde ese entonces transcurrió sin grandes acontecimientos. Con el tiempo se inventó el closet, y pudo el entrar para luego salir de liberado. Su restauran se mantuvo popular a través de los años y hoy en día aun se puede visitar y disfrutar de una crepa de casabe, o mejor aun de boniatillo. No es extraño ver a Pedro sentado a la puerta en días de frío, regañando a todo el que entra por la puerta y no la cierra, mientras se relame su bigote. Ahora le decían Pierre! Y así termina la historia de Pedro, el primer emigrante Cubano.


foto del tatuaje de Pedro


huella de los pies d Pedro, cuando la marea baja- el resto del tiempo es una playa de piedras.

lundi 17 mai 2010

Felicidades Heriberto



Hoy, 17 de mayo, es el cumpleaños de mi papa,(fijense que guapo, por eso solo me gustan los hombres de su tipo) aqui con mi mama - la mujer que se parece a todas las mujeres de mis cuadros- esperaban el tercer hijo. Soy la primera, de ahi que sea mandona, el segundo es el chiquillo a mi lado, el resto primos, y tias Estoy de cumpleaños por eso me corté los pelos solita y me puse una mariposa en el vestido,-la cual me acompaña en Francia-Desde 1996 no les he visto, sigue tejiendo tarrayas y pescando en las lanchas que fabrica por el San Juan, en Matanzas.

Besos.

dimanche 16 mai 2010

decreto de mayo de su majestad la reina margarita




Su Majestad la reina Margarita tiene a bien informar que en el mes de mayo, entamado como corresponde a su rango de incógnita y delirante monarca de Groenlandia, ha tenido el apoyo de la Agencia Española de ISBN y muy pronto, saldrá su colección de libros bajo el sello Hoy no he visto el paraíso-poesía, novela y cuentos para niños-que pondrá a la venta en este y múltiples espacios, lo cual provocará sin duda, numerosos escándalos de sus admiradores, fans y populacho.

Esperando el acontecimiento ruega que pongan de lado algunos duros convertibles en euros porque perderse una línea de lo acumulado durante tantos inviernos es, diríamos modestamente, inhumano, y con tal capital piensa regresar a lenguetear la lanza de (su) caballero bien amado.

Por el momento, me han crecido los pelos seis centímetros , sigo tecleando de medio lado y pienso adquirir una butaca para trabajar en el ordenador, estrecha e inconfortable, pues leí un estudio de la Naza donde afirman que según sea la grandeza y el ancho de tal objeto, así se le ponen las nalgas a cualquier duquesa; y como el calorcito no acaba de sembrarse en este norte, dedico mucho, pero muchísimo tiempo a reconstruir mi reinado, abusando de este infeliz contratiempo de pc malo para darle lustre, gozadera y cuerpo a mi indiscutible título de Lady Madrid,confirmado cuando los chulos y chulapinas de la localidad se dieron cuenta que en la Plaza del Sol se exhibía,descaradamnte, mi oso polar abrazado a una enorme flor de marijuana.

Sírvase tener en cuenta y comentar por donde estimen, con saludos muy especiales para doña Carmen Rivero Colina, Duquesa de los Brasiles , quien la ayuda a oficializar obra aplicando la tortura del corrector de ortografía español tradicional automático; y para Pedro F. Báez a quien restituyo los títulos y privilegios como el único, soberano y primogénito heredero Duque de Larmes Noires, nacido Cundanguino Asmático del Guajacón del Perico, Conde de Alturas de Bejucal, Marqués de Ceiba Mocha, Barón de Chiva Prieta y Duque de Larmes Noires por voluntad divina del Reino Esotericado de la Maricornia en Armas...

Su majestad la Reina Margarita,
Que desde Groenlandia pinta , escribe y
deambula por los acantilados.

Sírvase comunicarlo.




vendredi 14 mai 2010

pájaro de trueno




CANCIÓN DE AMOR DE LA JOVEN LOCA

" Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.(Creo que te inventé en mi mente)

Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente). "

Sylvia Plath

foto instala de Laura Pérez Garcia

mercredi 12 mai 2010

El doble cuño de L. Santiago Méndez Alpízar, en BAGAZO: poemas iberos




“Se enmarañan en la poca lógica del bulto. A la indiferencia y la falta de tiempo”; sentencia la primera página del poemario “BAGAZO: poemas iberos" número 0, de la Colección Atocha de Poesía Hispanoamericana, creada, tramada, deseada por el poeta L. Santiago Méndez Alpízar, en Madriz.

Conocí a este cubano –viene de San Juan de los Remedios, pueblo perdido en el centro de la isla –en el mítico café Libertad #8 - confluente de Chueca y de la Gran Vía- mientras recitaba versos de ¿Entonces qué? , publicado por Verbum.

Leía poemas y dejaba caer las páginas al suelo, tiraba algunas como hacemos con todo lo que desacralizamos, vencemos o nos duele demasiado para ser sostenido por el cuerpo y cae por peso, por gravedad y suerte, a trasformarse en pasto, materia susceptible de matarnos o de germinar.

La sala estaba en penumbras, y ofrecía entreactos bajo la voz y los acordes de la guitarra de Julito Fowler, quien retomaba versos, incursionaba en “con tantos palos que te dio la vida”, mientras en la mesa aledaña los ojos negrísimos de Maria Elena Cruz Varela y los míos se perdían en el estruendo que provocaba el viajero, las causales y caminos del exilio.

La movida no escondía la frase que identifica la esquina cubana donde Chago tuvo que probar- sin dudas- que era un hombre que manejaba principios y no dejaba pasar al intruso e hipócrita misionero , y que me hizo recordar la predisposición que poseo a ir directo, poco aconsejable en materia poética, si no fuera por el aval de Antonio Machado:

“Huid del preciosismo literario, que es el mayor enemigo de la originalidad. Pensad que escribís en una lengua madura, repleta de folklore, de saber popular, y que ése fue el barro santo de donde sacó Cervantes la creación literaria más original de todos los tiempos. No olvidéis, sin embargo, que el «preciosismo», que persigue una originalidad frívola y de pura costra, pudiera tener razón contra vosotros cuando no cumplís el deber primordial de poner en la materia que labráis el doble cuño de vuestra inteligencia y vuestro corazón [1].

Mi estancia en Madrid era incierta pero Chago- así le llaman -estaba de brújula y era yo la que andaba “enmarañada como un bulto sin lógica”, con un ángel humeante de Malasaña, por la única ciudad donde se aclara el exilio, el entredicho, la fabada, el aire… y supe que se preparaba el presente libro.

L. Santiago Méndez Alpízar abandonaba esquina, maleficio, y devino ciudadano, y padre, todo en ese tiempo de inquisidor del pulmón, de los ovarios de la ciudad, quien en amante secreta se desvestía y lo llevaba por la callejuela , hasta entonces desconocida, donde el poeta amaestraba las resistencias y sellaba su incorruptible autenticidad.

Chago disfrutaba del equívoco que provocaría en los contemporáneos; no necesita plantarse en ningún barrio para que el verso fluya inmenso y le transporte al libro que recomiendo hoy, la cabeza en los demonios de Fuencarral.

Cuando me llegó el manuscrito de los poemas ibéricos, dibujé incesantemente, celosa de hermanarme a quien allá permanecía- como nombra, en la presentación, Iván de la Nuez - en ese Madrid infierno.

Infierno desconocido para el que no haya puesto el pie en Europa, y que me acusen de madrileña bastarda, quien jamás asuma el riesgo –lo hizo Martí en su época – de tirar el bulto en la ciudad.

Infierno de connotación humana, lugar de posible vida, nada regalado, todo te lo ganas, en fin, semejante al destino poético. El resto, incluidos los lugares paradisíacos y la superchería de pacíficos escaños donde detener el tiempo del destierro, hieden a refugio barato, a andar en grupo protector, y quedan en la muestra de preciosas bibliotecas que escudan rebuscadas resonancias , ecos de cántaro perdido, paraísos aburridos, y por tanto, desesperados de lustre, ajenos al transito terrenal. En Madrid se está consigo mismo y la ciudad. Basta.

L. Santiago Méndez Alpízar me enseñó cuando dice: “No es tradición ni cabeza de guanajo …Eran los sueños que surcaban al niño de dormir con la cabeza en el excusao”, que era culpable de proferir la palabra exacta, nombrar el lugar justo, donde cualquier invento tropológico, nomenclatural de la fauna poética, sería plumita de pájaro real, mientras él no se atrevería a meter vaselina al verso.

No me engañó, los papeles estrujados en Libertad# 8 han dado paso a quien, hoy por hoy, ha realizado, quizás sin saberlo, el transito de la forma y la creencia (fe). Fe en la razón, mermando la rabia del que escribía como si se sintiera traidor de abandonar la isla, y se autorizara la coherencia moral, largando amarras como poeta y hombre.

Es evidente la reconciliación del que no partió de vacaciones, desembarca en la península y dentro de la poesía contemporánea hace academia, deja testimonio de como batió remo y surcó aguas -extraño viaje de ex colonizado que conquista, impone presencia –no la desesperada que cargaba - la presencia, la entidad que asume el astro, el diablo, la sílaba del escriba y su tiempo.

Bagazo es un poemario “documentado “, “tiene papeles”, es un libro bien escrito, bueno, fuerte, homenaje a Madrid que le ha limpiado, (o lo contrario), le ha cambiado los ojos.

Ha abandonado Las Barranquillas “el joven que vive en la calle y les voy a mostrar varios ejercicios de Contorsionismo. Luego ustedes me dirán lo que bien puedan. La voluntad

Bagazo, quizás para el que desconoce Cibeles- que no es plaza, mujer en carro de mármol, y si violento mareo: a la derecha El Prado, Reina Sofía y donde Chago vive; a la izquierda la mano en bronce de Botero, que acaricia Nuevos Ministerios; al frente La puerta de Alcalá que te desnuda para que puedas confundirte en El Retiro, quizás sea la invitación a que busque urgente “las cartas que se quedan en Correos , que no salen de una caja repleta de destinos errados. Cartas compartidas con vecinos fantasmas...”, no como destinación turística, que se adentre y respire la esencia de quien allí escribió.

¿La visión poética ha mutado el ADN humano o es a la inversa? Chago, físicamente marcado por cruces de razas, ha abandonado la soberbia, la vanidad del creído cubano, para entrar al corazón de Callao por la Puerta del Sol, con un orgánico poemario, que araña, grafitea los muros del metro, y por natura conspira frente a la mujer que le hizo padre.

El formato del libro fue diseñado por Andrés Mir, cabe entre las manos, es aireado como meritan los poemas de Chago, quien corta el verso como bien le place, maneja la fragilidad humana, la fibrilla rota, cualquier desliz- diría, como poetisa que tiene horror “a eso”- “femenino”, sorprende con el machetazo. Debe tachar, pulir mucho, aunque no lo confiese este hombre, cuando entrega a la imprenta el tronco.

Javier Gazapo le legó línea fuerte, tinta negra al dibujo de la portada, donde la ciudad de enormes ojazos y cola se desliza entre los edificios, esos que veía desde la ventana de mi patio interior, antes de regresar al norte, a morir.

"Bagazo: poemas iberos" -ajeno a detrimento, es esencia de lo mascado- un delicado poemario de auto-violencia, acunado por la intensidad de la transformación. No es, de ninguna manera un poemario mensajista, atragantado; no tiene que demostrar nada; enhorabuena a este libro Per se, a la editora Atocha, al canto ingente de L. Santiago Méndez Alpízar.





No te equivoques mañana seguiré arañando en el poema


Tal vez un disparo en la cabeza

Un harakiri/

con los poemas que/
con todos los poemas que
siguen llenando el cerebro de esta maquina

Una caída libre desde algún puente famoso

Un puente por donde tengas que pasar
un puente donde larga sea mi sombra/larga sea
mi muerte

Entonces/
llenarás de agua/ de colonias la memoria

Completarás tus desgracias con las mías

Comenzaré a ser persona/ un hombre bueno/
relegado
Hombre de su tiempo/ adelantado/
quizá
para la época/

Con un final sabido desde el primer día
desde el momento en que agarraron la cabeza con los fόrceps.



L. Santiago Méndez Alpízar (San Juan de los Remedios, Las Villas, Cuba, 1970). Ha publicado "Plaza de Armas" (Letras cubanas, Cuba) ; Rockason con Virgilio Piñera (Betanía, Madrid); "¿Entonces, qué?" (Editorial Verbum, Madrid, 2007). Su obra ha sido publicada en diferentes revistas y medios. Coordina la página de Literatura y Arte Efory Atocha. Reside en Madrid desde 1996.

Para adquirir "Bagazo: poemas iberos"

[1] Juan de Mairena, en Antonio Machado, Obras completas, edición de Oreste Macrì, 2 vols., Espasa-Calpe, Madrid, 1988, p. 1.949.

lundi 3 mai 2010

Límite









Límite puede referirse a:

Una linde o frontera territorial (como el limes romano, del que deriva etimológicamente la palabra castellana límite) que se utiliza convencionalmente para separar territorios.
Genéricamente, a cualquier limitación o restricción, sea legal, fiscal, social, etc.
También entendido como restricción, en psicología, pedagogía y sociología. Suele identificarse con la represión, no necesariamente vista de manera negativa, sino como un mecanismo psicológico, educativo y de conducta social esencial (imponer límites, marcar límites, rechazar límites, negociar límites o aceptar límites).
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Expo de Margarita Garcia Alonso en Miami




 Carmen Karin Aldrey, frente a una de mis nanas expuestas en ese hermoso lugar.

Danny Alonso Vanessa Alonso





Photos from Mayra Abo's Opening Night
...2248 SW 8th Street

dimanche 2 mai 2010

lo que ama y pierde



"Descubra el fundamento que lo lleva a escribir; investigue si tiene raíces en el lugar mas profundo de su corazón; reconozca si para usted sería necesaria la muerte en caso de ser privado de escribir. Esto ante todo: pregúntese en la hora mas callada de la noche: ¿debo escribir?. Busque en lo mas profundo de si mismo la respuesta. Y si esta es afirmativa, si enfrenta esta grave pregunta con un seguro y sencillo "debo", siendo así, edifique su vida conforme a tal necesidad: su vida, aún en la hora mas insignificante y pequeña, debe ser signo y testimonio de ese acto. Entonces, trate de expresar como el hombre primigenio lo que ve y siente, lo que ama y pierde. "

Cartas a un joven poeta RAINER MARIA RILKE

motivos




Tres motivos

Hay sin duda quien ame el infinito,
Hay sin duda quien desee lo imposible,
Hay sin duda quien no quiera nada -
Tres tipos de idealistas, y ninguno de ellos:
Porque yo amo infinitamente lo finito,
Porque yo deseo imposiblemente lo posible,
Porque yo quiero todo, o un poco más, si puede ser,
O hasta si no puede ser…

PESSOA

un caricaturista salvaje


Diálogos de Lorca

La creación poética es un misterio indescifrable, como el misterio del nacimiento del hombre. Se oyen voces no se sabe donde, y es inútil preocuparse de dónde vienen. Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir. Escucho a la Naturaleza y al hombre con asombro, y copio lo que me enseñan sin pedantería y sin dar a las cosas un sentido que no sé si lo tienen. Ni el poeta ni nadie tienen la clave y el secreto del mundo. Quiero ser bueno. Sé que la poesía eleva, y, siendo bueno, con el asno y con el filósofo creo firmemente que si hay un más allá tendré la agradable sorpresa de encontrarme con él. Pero el dolor del hombre y la injusticia constante que mana del mundo, y mi propio cuerpo y mi propio pensamiento, me evitan trasladar mi casa a las estrellas.

FEDERICO GARCIA LORCA, en Diálogos de un caricaturista salvaje.

lamento




"Una cosa lamento: no saber lo que va a pasar. Abandonar el mundo en pleno movimiento, como en medio de un folletín. Yo creo que esta curiosidad por lo que suceda después no existía antaño, o existía menos, en un mundo que no cambiaba apenas. Una confesión: pese a mi odio a la información, me gustaría poder levantarme de entre los muertos cada 10 años, llegarme a un quiosco y comprar varios periódicos. No pediría nada más. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regresaría al cementerio y leería los desastres del mundo antes de volverme a dormir, satisfecho, en el refugio tranquilizador de la tumba".
Luis Buñuel