lundi 22 décembre 2008

GUADARRAMA al AMANECER





AL FONDO LA SIERRA NEVADA...

hERMOSA LA PEREGRINAMAGAZINE


Queridos amigos:

La nueva Peregrina, como saludo navideño -que significa paz, luz, amistad- ha salido otra vez a navegar. A pesar de muchas contrariedades y de situaciones adversas, por fin pudimos lograr proseguir el sueño de muchos, que significa estar haciendo cultura, construyendo historia, y por qué no, creando un espacio familiar donde todos podamos exponer nuestras ideas y publicar nuestros trabajos.

Aun nos falta por recuperar mucho de lo que perdimos de los archivos, pero lo recuperado lo iremos bajando al Website poco a poco, de modo que la trayectoria de diez años de La Peregrina Magazine, no quede en la oscuridad. Precisamente, en estos momentos estamos cumpliendo una década, un hermoso aniversario que le debemos a ustedes, los colaboradores, usuarios y amigos, y a nuestro querido editor Augusto Lemus, que ha estado ahí para sostener el proyecto con su maravilloso altruismo.

Les deseamos una felices fiestas, a pesar de los tiempos que corren. Ahora es momento de meditación, de buscar nuevas alternativas para seguir creando, viviendo, y soñando.

Con todo nuestro cariño,
Los Peregrinos
http://www.laperegrinamagazine.org/

hERMOSA REVISTA, EN CONTENIDO, EN PRESENTACION..UN FUERTE ABRAZO A kARIN aLDREY

LINK EN EL TÍTULO...

jeudi 11 décembre 2008

La isla al mediodía de Laura Pérez García



d'après une gravue représentant des sacrifices humains gaullois

según un grabado representando los sacrificios humanos de los galos.

el link en el título del post.

mardi 9 décembre 2008

simple HAGO CONSTAR de hechos...


He escrito mucho y publicado nada.

Primero, al abandonar la isla temí « no tener derecho a la palabra », pues en los últimos meses habaneros me fueron borrando poco a poco, de las listas que hacen que una ciudadana tenga constancia – libreta de abastecimiento, derecho a la vivienda, etc, etc- de haber nacido en una dictadura.

Segundo, pues debí aprender, con toda urgencia, el francés,

Tercero, pues no encontraba a nadie, en esta ciudad de Le Havre que tuviera cuatro libros semejantes a la inmensa biblioteca mental que me acompaña,

Cuarto, pues padecí el sindrome de Groenlandia,

Quinto, pues pedí consejos, toqué puertas para publicar, para tener razones de pertenecer a un grupo- léase poetas, escritores- lejos de la isla y no se abrieron,

Sexto, pues como los sentidos, estuvé en mí, tratando de descrifrar si la loca se quería calmar y salir al mundo. Desde hace unos seis meses lo intento.